Como Proyecto Revolucionario Indo americano y Socialista
(PRIS) queremos aprovechar estas primeras líneas para poner en claro el porque
de nuestro nombre y, también por que no, plantear una breve justificación de
nuestra existencia como organización.
Con el compañero Ernesto Guevara decimos que sin unidad de
todos los que quieren la revolución, esta será imposible. No habrá un cambio
social real si no se conquistan las mentes y corazones de las mayorías. Esta
falta de unidad es la piedra fundamental en la que se asienta el sufrimiento de
los pueblos del mundo, ya que a medida que el capitalismo envejece va dejando
más y más excluidos al costado de su camino.
Pero somos concientes que la tan anhelada unidad solo se
conseguirá al compás de un auge de masas y con una agudización de la lucha de
clases en la cual han surgido todos los partidos revolucionarios. Esto incluido
nuestro glorioso Partido Revolucionario de los Trabajadores (P.R.T), que no
hubiese aparecido como cabal partido revolucionario sin la lucha de los cañeros
en Tucumán, los hacheros en Santiago, el cordobazo y todas las rebeliones
parciales que se dieron en nuestro país a fines de la década del
60’ .
Pensamos que no existe actualmente en Argentina un partido u
organización revolucionarios hasta el momento. Hay que construirlo. En este
sentido nuestra tarea es aportar nuestro grano de arena para que los vientos de
la revolución puedan voltear de una vez a la clase que nos explota y excluye a
los que somos mayoría: Esa clase es la burguesía.
Por eso contra todo sectarismo y autoproclamación nos
reconocemos como un núcleo que tiende a la reconstrucción con el resto de las
organizaciones revolucionarias y con el pueblo de un verdadero partido
proletario revolucionario. Esta es la herramienta fundamental para la
transformación (léase subversión) de esta sociedad de explotadores y explotados
en una sociedad de hombres nuevos donde la libertad y la democracia sean una
realidad palpada a diario por todo el pueblo.
Proyecto: Es en este sentido que nos
proclamamos como proyecto pero no como el único, sino uno entre varios. Somos un
grupo en formación y no tenemos una receta teórica de cómo se transita hacia la
revolución sin tropiezos. Solo tenemos el ejemplo histórico de hombres y mujeres
que, como Mario Roberto Santucho o el Che, han hecho grandes aportes al marxismo
en Sudamérica llevando a los hecho concretos todas y cada una de las ideas que
concibieron. Así vamos, de la práctica a la teoría y de la teoría a la práctica
que nos permita ir corrigiendo nuestros presupuestos teóricos, siendo el
marxismo una guía para la acción y nunca un manual.
Revolucionario:
Con el marxismo-leninismo y fuertemente con
Guevara nos planteamos la casi absoluta imposibilidad de un cambio social real
sin hacer saltar y destruir toda la maquinaria del estado burgués para, a partir
de allí, comenzar con la magna tarea de la construcción del
socialismo.
Ayer y hoy muchos compañeros del campo popular
equivocadamente plantearon y plantean la vía institucional o la confianza en un
líder de masas para llegar a la revolución social. Nosotros les preguntamos
fraternalmente a esos compañeros si no van a sacar conclusiones de las trágicas
experiencias de Salvador Allende en Chile o de la tan esperada revolución del
peronismo que nunca se produjo. Ni que hablar de un gobierno tan tímidamente
¿antiimperialista? Como el de Zelaya en Honduras. Más allá de voluntades todas
estas experiencias (reformistas y populistas) terminaron en lo mismo: La
dictadura militar.
El camino de la revolución es el que nos marco hace 50 años
el heroico pueblo cubano que consiguió que su territorio fuera el primero en
conquistar la libertad en America.
Indo americano:
Desde México a la Argentina formamos parte de un
continente cuya población mayoritaria proviene de los pueblos originarios
presentes antes de la llegada del conquistador. Esto mal que les pese a las usinas mediáticas y académicas del capital
financiero internacional que permanentemente nos hablan de la globalización por
que lo que quieren es dominarnos, que seamos todos iguales, que usemos las
mismas marcas y los mismos grilletes en nuestros pies.
La práctica correcta viene de un análisis objetivo de la
realidad que surge luego de que quien analiza se haya desprendido de todo
escolasticismo o dogmatismo. No se puede seguir repitiendo lo que decían los
manuales soviéticos sobre la revolución por etapas o errores euro céntrico del
propio Marx cuando analiza Sudamérica (ver su libro sobre Bolívar y sus
opiniones sobre los caudillos sudamericanos).
Como decía el comandante Guevara: “Ahora esta masa anónima,
esta America de color, sombría, taciturna que canta en todo el continente con
una misma tristeza y desengaño, ahora esta masa es la que empieza a entrar
definitivamente en su propia historia…se empieza a estremecer este mundo lleno
de corazones con los puños calientes de deseos de morir por los suyos, de
conquistar sus derechos casi quinientos años burlados por unos y por
otros.”
Recordamos al Che como ejemplo máximo de político
internacionalista que llevo las ideas del marxismo hasta las últimas
consecuencias. Totalmente consecuente con su planteo de crearle al imperialismo
muchos Vietnam para destruirlo.
Hoy nos proponemos caminar su senda intentando aproximarnos
a ser como el: Un hombre nuevo.
Socialista: En su
etapa de descomposición, el capitalismo ya no puede darle a las masas (en donde
alguna vez pudo) ni democracia, ni tierras para el pueblo, ni pleno empleo, ni
salud, ni educación. No existirá nunca un capitalismo bueno o no salvaje.
Tampoco hay lugar para tercera posición alguna. Cada vez se plantea con mayor
ahínco la opción: O revolución socialista, o barbarie imperialista. Solo una
revolución de carácter socialista con expropiación de los medios fundamentales
de producción, hoy en manos de la burguesía, podrá conquistarse el bienestar de
las mayorías.
Concebimos a “Sendas Guevaristas” mucho menos como órgano de
difusión de nuestras ideas, y mucho más como un espacio que brinde la
posibilidad de un debate abierto pero profundo. Esto no es simple demagogia,
sino que estamos convencidos, que el socialismo vertical debe pasar a formar
parte de un archivo histórico, en el que se encuentren los errores que el
socialismo fue cometiendo en el proceso de su maduración, como forma de
organización de la vida social.
Este espacio de formación se ira construyendo y
enriqueciendo con el aporte de todos: Los que escriban, los que hagan aportes en
información, opiniones etc., hasta todos los compañeros y compañeras que compren
la prensa y la enriquezcan discutiéndola con nosotros.
Entre todos posibilitaremos la construcción de un órgano
revolucionario que propagandice y organice también. Paso totalmente necesario
para que logremos caminar con mayor seguridad por las sendas de la
revolución.
Algo más acerca de “Sendas”.
Entre tantas cosas Ernesto Guevara nos ha dejado a los
pueblos del mundo un gran ejemplo de hermandad y unidad hacia todos los
expoliados y excluidos del capitalismo.
Desde este pequeño espacio nos proponemos establecer una
práctica de unidad con aquellos que deseen colaborar para la construcción de una
herramienta de batalla ideológica contra todas las ideas del enemigo. Se trata
de una propuesta para transitar juntos las sendas hacia una moral y una cultura
desde los trabajadores y el pueblo. Paso necesario, aunque no suficiente, para
conquistar la libertad de las mayorías.
No hay comentarios:
Publicar un comentario