NO HAY REVOLUCIONES TEMPRANAS..... CRECEN DESDE EL PIE!
Mostrando entradas con la etiqueta arte. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta arte. Mostrar todas las entradas

domingo, 25 de noviembre de 2012


Arte revolucionario.

Karina Guanca: Dos partes de un todo.

K

arina Guanca tiene mitad Huinca (blanco en idioma Mapuche) y mitad negrita, india, diaguita, quechua aymara. Dos contrastes que la hacen una, nacida en la gran ciudad de Buenos Aires, amante del canto, la música, la danza. No del tango porque, como suele decir si bien le gusta, lo suyo viene de más arriba, mucho más arriba, lo suficientemente al norte como para sentirse hermanada más con la música centroamericana que porteña.

Durante largos años Karina buscó respuestas a la gran pregunta que compañeritos del colegio le hacían: ¿De donde viene tu apellido?... “¡De acá!, de donde sino, si acá nací, de acá es”.

Raro le sonaba que el resto de los apellidos, solían ser de procedencia italiana y española en su gran mayoría. Algo le hizo ruido por dentro, y desde allí, desde sus 11 años comenzó una larga búsqueda… Su Identidad.

Le recuerdan sus padres que al año, ya se subía a una mesita  y empezaba a cantar y aplaudir. Antes de sus primeras palabras, ya de su boca solo salían cantos.

Pero volvamos al colegio privado donde fue becada, perteneciente a una familia de trabajadores humildes, morena, mirada de reojo, a sus compañeros, sus dudas despertadas y el comienzo de una búsqueda impensada. No corrió buena suerte en su principio, sus padres se lo negaron, el genocidio de los pueblos originarios en los años 80´no era tema de interés ni mucho menos de discusión. Causas posibles de silencio eterno en la larga lucha del reconocimiento de sus descendientes. Los libros la esquivaron con palabras tales como; cazadores, recolectores, extinguidos, fue un profe de Historia y su tío quienes le habían sugerido que buscara a los Huarpes dentro de las bibliotecas.

Recibida en el Conservatorio Nacional actual I.U.N.A, Interprete de Señas además y agradable charlatana, puso el pecho a lo que venía, se rencontraba con sus raíces.

 No es fácil adolecer, mucho menos cantar música de blancos europeos, como lo es el canto lírico, y a su vez haber tenido bisabuelas y abuelas copleras, de esas que andan con su caja y bailando en las carpas de carnaval de gran polvareda en Cerillos, Salta.

Fue complejo decidir, si romper la estructura del estudio culto y dejar salir la voz a través del paladar blando, o agarrar la caja eternamente. ¿Cómo una egresada del Conservatorio podía vestirse de colores y cantar desafinado esa “música de indios”?, ¿ cómo siendo descendiente de pueblos originarios extinguidos durante la colonización, podía prestar su voz a quienes han robado hasta su propia cultura?.

Preguntas, duras preguntas de quienes aún no entienden la diversidad cultural. Preguntas que Karina no respondía, por lo menos en su primer momento. Porque jamás pensó en ponerse de un lado o de otro, sino más bien integrar y hermanar esas dos caras. Esos dos componentes que la hacen una.

Los cultos que viendo a una morena arriba del escenario critican y juzgan son los que bajo del mismo se disculpan por haber creado una falsa imagen, la misma que hace 510 años los otros cultos tenían sobre las poblaciones de américa toda, el “otro” como inferior, como diferente.

Los originarios que durante años sufrieron el exterminio, algunos hoy en día piensan en dar vuelta la historia y matar a todos los españoles. Duras palabras de un dirigente indígena durante la celebración del 12 de octubre de ahorita nomás, crudas palabras que a la cantora mitad huinca mitad andina, le hacen ruido por todos lados.

 

“Yo se que soy mestiza, que tengo sangre europea en algún lado mio, no la tengo muy bien registrada porque lo que salió muy fuerte fue lo indígena.

 Entonces me parece que se trata también de integrar este sistema donde uno esta, y llevarlo de una manera.

Yo no viví en la comunidad, no nací allí, soy cosmopolita, entiendo esta ciudad, uso herramientas del sistema, tomando lo que no me gusta y veo como lo cambio. Hoy en día todo es contra el sistema, yo pienso que tomando una herramienta de él, se puede lograr un cambio.”

Karina Guanca Aramayo en la actualidad fusiona sus dos concepciones, el canto lírico y el canto folklórico andino, como suele decirse cariñosamente, el pogo andino.

Pertenece a la UMI, Unión de Músicos Independientes. “La independencia es fundamental. A veces uno empieza porque no le queda otra, otras por convicción. Han aparecido productores, pero han querido cambiarme el nombre, mi imagen, llevarme a China, disfrazarme de chola, deci que sos de tal comunidad, vestite como… está bien su ojo es comercial e industrial. Ahí me di cuenta que no me interesaba eso, que no quería ser masiva. Difundir lo que uno quiere seguramente no te haga masivo. Elegí el camino mas largo y eso, es lo más hermoso de la vida”.

Integra  el cuarteto Agrupación En Canto Lírico, con el cual se presentaron en el auditorio de Radio Nacional, fecha que venía buscando hace 4 años para tocar con su grupo folklórico andino y fue otorgada por invitación, donde hizo su interpretación lírica de El Cóndor Pasa, vestida de largo con brillos, abrazada con su aguayo y amarrada a su caja.

 Participó hace poquito en Buenos Aires Canta Italia, con un Obelisco lleno de crisol cultural.

Además integra Lírica Andina, un dúo con esta maravillosa fusión. Cantos de la Tierra, canciones yo diría recibida desde sus ancestros y Karina Guanca y Los Inkarys, su grupo más añejo de folklore andino, con quienes se presenta el 11 de noviembre en el auditorio de Radio Nacional. Además participó durante la presentación del monumento a la Mujer Originaria y fue convocada para una muestra de fotos, de los fotógrafos creadores del libro Orígenes, sangre Aymara.

 “Hermanar. Durante mucho tiempo sentí estar entre medio de las dos cosas, por un lado el canto lírico con vestido largo y por otro vestida de chola. Después de cantar en el Obelisco lleno de gente, me fui al bajo Flores a la fiesta Charrúa”…

Así es Karina. Esas dos cosas, con una dosis de lucha, perseverancia, energía. Buena persona, de esas de barrio, cálidas sonrientes, predispuesta… por muchos mates más, cosmopolita indígena! Hasta luego.




www.facebook.com/karina guanca

jueves, 22 de diciembre de 2011

CON ARTE REVOLUCIONARIO

“Los Artistas Revolucionarios de siempre”

Ultimo número del año, a casi días de cerrarlo y concluyendo con un gobierno que paradójicamente, está empezando.

Como acostumbramos en las ediciones anteriores, Arte Revolucionario intentó llegar a los artistas que mediante sus más fervientes expresiones se manifiestan por sobre todo ante el descontento de no poder ser libres aún. No hablamos de la libre expresión necesariamente porque aquellos artistas reconocidos dentro del ambiente del Arte, hoy día no tienen coartada su libertad. De lo que si hablamos es de esa pequeña libertad que aun falta y la cual es quitada por este “sistema capitalista en serio”.

Por eso nos pareció preciso discutir acerca del término Arte y otro tanto acerca del término Revolucionario, los dos términos que dan título a nuestra sección dentro del Sendas.

¿Qué es Arte? Creemos entenderlo, expresión pura expresión más allá de cual fuera su herramienta. Si es pintura, poesía, música, danza, artesanía, cerámica y tantas otras ramas que abarcan este tan amplio término que no es más que las vívidas expresiones de los pueblos. Expresiones innatas, adquiridas, de formación o simplemente pura convicción de transmitir algún sentimiento relacionado tal vez con la rabia, la alegría, el enojo, la perseverancia, la lucha. No somos críticos en arte es por eso que las apreciaciones sobre tales expresiones tiene muchas veces que ver con la cultura de cada pueblo, barrio o grandes ciudades, pero que casi inevitablemente provocan una reacción como miembros de una sociedad.

Para aclarar el término Revolucionario es necesario dar un golpecito a más de un periodista que tiene el lujo de poder utilizar un medio de comunicación tan importante como es la televisión, para ver si de alguna manera puede volver a agarrar un libro y estudiar un poco más sobre oficios y carreras profesionales y darse cuenta que ser revolucionario no es un trabajo, ni mucho menos un “rebelde” que quiere jugar a ser guerrillero para agarrar las armas y salir a quien sabe qué…

Entendemos que ser Revolucionarios no tiene nada que ver con estas chicanas que suelen tirar estos personajes a los cuales les falta una parte de compresión para analizar la historia, personajes que luego son los mismos en ponerse una remera de Ernesto Guevara, los mismos que piensan que la delincuencia viene de la mano del paco y que está cómodo con el término pobreza analizado lo más fríamente posible desde su comodidad económica individual.

Para los que aún tienen algunas mariposas en la cabeza que revolotean para sacar una definición es que decidimos escribir esta nota.

Ser revolucionario deja de lado el individualismo, que es más fácil decirlo y con el cuál se intenta romper y lidiar todos los días. Es aquel motivado por profundos sentimientos de amor que está dispuesto a dejar cuestiones personales por un bien común.

Este “modelo”, palabra que actualmente está de moda en los oradores mediáticos, puede tener apreciaciones positivas por gran parte de la población argentina, pero no deja de ser un modelo que responde a intereses corporativos que acepta y naturaliza la explotación del hombre por el hombre.

Estamos en un proceso siendo parte de él, con miles y miles de revolucionarios que seguimos en pie y éste es nuestro tema de hoy, los revolucionarios actuales, porque a veces pareciera que quedaron allá en Rusia, Cuba o China.

En este llamado sistema democrático aún hay desigualdades y todavía hay falta de libertad.

El docente que sale a la calle para luchar que se siga manteniendo el sistema de juntas porque es un derecho adquirido democráticamente, no sale porque no tiene ganas de trabajar, sale porque ve en aprietos su dignidad como trabajador que eligió creer en un futuro lejano en la formación de niños y adultos. ¿Cómo es que no podemos ver eso? ¿Cómo es que seguimos pensando de manera individual e inmediata? ¿Qué hacer con nuestros hijos si no hay clases? ¿Acaso, los docentes no son padres también? ¿Acaso no son los que hacen valer ese compromiso de formadores como deberíamos asumirlo cualquier adulto? Pero claro, “tienen buenos sueldos, vacaciones, aguinaldo, feriados y encima hacen paro”, dice la gilada.

Por qué entonces no pensar en charlar con nuestros hijos para poder explicarles que su maestro esta durante horas luchando sin resignación por su educación. Que está sometido al calor del día y al frío de la noche, ese frío que viene acompañado de chorros de agua y de alguna bala de goma que claro… suele siempre escaparse, y pareciera que el sistema de gobierno nos educa para que día a día nos acostumbremos a la opresión.

No estamos acostumbrados ni pensamos en hacerlo, porque creemos que un futuro mejor es posible.

Los maestros se manifiestan y también deben dejar a sus hijos para ir a la Legislatura, y si no pueden lo llevan consigo mismos, porque las calles son nuestras y para estos docentes el individualismo no existe. Eso es ser revolucionario.

Ser revolucionario es tener la convicción del cambio ahora o dentro de quien sabe cuantos años. Pero que lo único que importa y da valor a su vida es luchar por ello. El trabajador que cumple el horario establecido, que además ejerce la función que le toca merece de la misma manera en tiempo y forma que su salario sea digno. De eso se olvidan los patrones que no solo pertenecen a empresas privadas, sino los del propio Estado que tardan meses en pagar los sueldos, en generar condiciones dignas de trabajo, en respetar las leyes laborales que ellos mismos dicen controlar. Trabajadores del Estado, obreros de Procter & Gamble, aceiteros en Junín, trabajadores de la salud de Córdoba, del Hospital de Clínicas, del Gutiérrez, del Banco Nación, de la construcción, marítimos, trabajadores de la comuna de Timbúes Santa Fe, trabajadores del gas y tantos otros que sería una lista interminable de manifestaciones que mediante el paro, las movilizaciones, los festivales y tantas otras formas de expresión hacen dar cuenta de la importancia de sus derechos, y ya vemos que la palabra Revolucionario no tiene tanto olor a libro viejo porque la explotación sigue existiendo y la opresión por parte del sistema económico, sigue golpeando a los mismos de siempre.

Un año más, un Sendas más que nos permite analizar, hacer crítica y reflexionar que no vamos a quedarnos con lo positivo de los últimos dos gobiernos, la lucha es intensa, larga y mientras haya un compañero explotado tenemos y debemos usar las armas de siempre, pero no esas cargadas con plomo que usan para aumentar el contador de muertes por gatillo fácil, sino las armas que como pueblo se tienen que ver, sentir y escuchar, las banderas, los cantos. Somos muchos para hacernos ver ante la disconformidad.

Ya se escuchan los bombos de las luchas alejarse mientras se acerca el repique de un redoblante de alguna murga de barrio o carnaval regional en alguna parte de la tierra. Con aerosoles, pintura, esténcil o a mano alzada las paredes siempre están preparadas para darle color a las calles.

A descansar un poco compañeros, un 2012 se avecina y regidos bajo la cosmovisión de nuestros pueblos originarios se viene el tiempo de luz, de cambios y transformaciones.

Nosotros vamos a estar para seguir saliendo a demostrar nuestro Arte Revolucionario, ese que en cada lucha nos sigue uniendo.

Hasta un nuevo número.

viernes, 25 de marzo de 2011


HOMENAJE AL CHE

 

Arribaron a la playa en un barco 80 hombres,

Con esperanza de cobre y sus ojos de metralla.

Los esperaba el canalla, 12 tan solo quedaron,

En la sierra se internaron y dieron su grito al viento

Y en ese mismo momento los pueblos se despertaron

Y allá en la sierra pelearon junto con los campesinos,

También peleó un argentino como si fuera cubano

Che Guevara era el hermano, Che Guevara el guerrillero

Él siempre era el primero guiando a su caravana,

Entraron un día a la Habana, un 1ero de enero.

Cuando empezó la guerrilla apenas sabía un poco,

Era el argentino loco, amasado con arcilla

Mas el entra a las villas con el uniforme a cuestas,

Con el fusil en la diestra gritando siempre adelante

Y lo hicieron comandante allá por Sierra Maestra….

arte


Graffitis: arte, expresión y libertad.

Un medio de expresión de lucha de casi dos siglos en nuestra tierra, que hoy es muy utilizado y muchas veces se lo intenta de vaciar de contenido.

Un nuevo numero nos vuelve a encontrar, un nuevo arte intentaremos mostrar.

Protagonistas de las voces vivas sobre piedras, ladrillos y más de una vez grandes decoradores de callejones, asfaltos y hasta encima de monumentos; el graffiti es parte de nuestra expresión popular.

Colores, formas, matices, diferentes tipografías, frases, consignas, imágenes y un escenario que no se alquila, no se contrata, no se negocia.

Portador en una gran mayoría del descontento sobre diferencias y luchas sociales, el graffiti llega a nuestro país a mediados del SXIX, como forma de protesta por aquellos grupos extranjeros que sufrían la dominación. Entre 1880 y 1890, no era extraño encontrar en las paredes porteñas este símbolo de agitación con consignas anarquistas, socialistas y comunistas arrastradas por los inmigrantes politizados que venían de Europa.

Con el crecimiento de ésta voz de protesta, es José María Ramos Mejía, quien le adjudica el nombre de “prensa gratuita”. Sus reiterados actos pasaron a ser legítimos dentro del país, demostrando su gran creciente principalmente en la ciudad de Buenos Aires a principios del SXX.

Es entonces, en estos mismos años, que el graffiti comparte su escenario con el conocido “filete porteño”, técnica traída por artistas italianos, que sólo expresaba refranes anónimos y cortos.

Con el paso de los años y los gobiernos, el pueblo consolida su manifestación en los hechos que acontecían, y mediante varias investigaciones entra la posibilidad de que la masacre a los obreros en Plaza Lorea el 1º de mayo de 1909, la de huelguistas de los talleres Vasena en enero de 1919, durante la “Semana Trágica”, o las ejecuciones de trabajadores rurales en la Patagonia a cargo de tropas del ejército en 1921 y 1922, hayan tenido su condena desde los muros de nuestra ciudad, como en efecto lo tuvieron desde la prensa partidaria.

El graffiti comienza entonces, a volverse una expresión de carácter político-ideológico, y tomado desde las autoridades como actos de vandalismo razón por la que, sin dudas, pasa a la clandestinidad.

La noche cómplice, la luna guía mientras el sol espía. Tarros llenos de barro y brochas eran las herramientas testigos de nuestra manifestación, para que un amanecer traiga nuevamente la voz de nuestro pueblo. Claro está, que para los ojos de la policía era un acto subversivo.

Ya en los años 30 y 40, con el surgimiento del mimeógrafo aparece el panfleto, “supuesto” estabilizador del nivel de consigna en los muros pensando que además sería quien desplace al graffiti. Pero esta gran evolución de la época no pudo reemplazar lo que la tiza y el carbón daban a nuestra viva expresión.

Lo que sí fue evolucionando dentro de esta expresión, fueron sus elementos ya que por los años 50 se utilizaba brea y alquitrán diluidos en querosén o gas oil, blanqueando anteriormente con cal la superficie  a pintar, como actualmente lo hacemos muchas de las veces, para poder resaltar aun mejor el texto y por supuesto, haciéndolas en el menor tiempo posible para que ningún botón dorado logre vernos.

Tanto la llamada “década infame” (1930-40) como la época posterior al derrocamiento del gobierno constitucional peronista, cuando se proscribió esa identidad política (1955-1973), fueron dos escenarios en los que la expresión de las demandas sociales avanzó sobre las paredes. En éste último período hubo breves paréntesis democráticos que favorecieron cierta legalización condicionada a esta actividad, pero las prohibiciones sucesivas y la creciente represión a las protestas populares mediante declaraciones de estado de sitio o aplicación de la ley marcial sólo consiguieron radicalizar las consignas y transformar a la “pintada” en una tarea fundamental de la militancia política.

El aerosol aparece en el año ´69 siendo un gran agilizador de la tarea. Las consignas expresadas dejaron de tener un tinte anónimo, cuando se escribía parte de los cantos populares de las manifestaciones pertenecientes a diferentes organizaciones.

Su nivel de seguridad para poder realizarlos, fue aún más riguroso durante la dictadura. Con la llegada del sistema democrático en 1983, el graffiti se encaminaba por consignas directamente relacionada con los derechos humanos y el reclamo de la liberación de los detenidos-desaparecidos.

También se los utilizaba para marcar territorio de algún grupo de la ciudad como modo de recuperar el espacio urbano, luego del paso de la dictadura. Así como también seguidores de grupos musicales dejaban frases alegóricas o filosóficas firmando con el nombre de su grupo.

En los años siguientes el graffiti siguió expresando los descontentos del pueblo hacia el Estado, y aún más hacia un Estado privatizador. En los 90 y catalogado como el arte hip-hop, las pintadas tenían mayor color, tags, y tipografía estilizada sobre las paredes de la ciudad.

Resaltando que luego del 2001, el país con más énfasis salió nuevamente a darle mayor expresión a sus consignas.

Acompañando al graffiti, el esténcil es la técnica que logra en menor tiempo dejar plasmada la cara de algún referente. ¿Quien acaso no ha visto la cara del Che en alguna pared, hasta pasadas las fronteras?

En la actualidad hay grupos especializados en realizar muchísimos murales a la luz del día, y hasta surgen cursos y talleres en donde se dicta esta técnica y luego salen a colorear alguna pared de la ciudad.

El rojo y negro sigue siendo nuestro color por excelencia, la cal, el ferrite la brocha y algún viejo pincel, son nuestras herramientas. Las marcas que todavía tenemos nos hacen seguir siendo amigos de la noche muchas de las veces, y el calor del sol muchas otras nos hace de seguridad. Tenemos mucho para decir, tenemos mucho para expresar y transmitir. No tenemos formación artística, no somos muralistas ni pintores, somos parte del pueblo que tiene la misma fuerza y más que aquel del SXIX.

Seguiremos entonces, porque construimos nuestra historia, porque la calle es el patio de nuestra casa, porque hay compañeros que se quedaron sin voz y porque seguimos creyendo que el cambio es posible.

-¿Está linda ésta pared no, cuando venimos?... ¡Hasta el próximo número!

martes, 15 de febrero de 2011

A 51 AÑOS DE LA REVOLUCION CUBANA

Nuestro más humilde reconocimiento al Glorioso pueblo, HERMANO y revolucionario, cubano…


“Una palabra solamente, cubano,
déjame que interrumpa tu trabajo.
Yo sé que tu machete está muy alto,
más allá del futuro de tus manos,
más allá que las puertas del destino,
más allá que el odio del tirano
y tan cerca del amor, cubano,
tan cerca del amor americano.

Así como él vivió, nosotros vivimos,
con la piel cargada de heroísmo.
De la sierra partió,
por tus calles pasó,
y en cada árbol,
en cada cumbre,
en cada pájaro
vivirá siempre
el Comandante Guevara.

Una palabra solamente, cubano,
déjame que interrumpa tu trabajo.
Yo sé que tu machete está muy alto,
más allá que el futuro de tus manos.
Una palabra solamente: HERMANO".

Victor Jara.

miércoles, 25 de agosto de 2010

arte


Con arte revolucionario

 

En este espacio, compartiremos célebres personalidades, que expresaron y/o expresan la visión sensible sobre la larga lucha de los años, tras un sistema opresor en todos sus sentidos. Dentro de las distintas disciplinas que contiene el arte, ésta vez elegimos la poesía de manos de Oscar Alfaro.

No escribió sobre los niños, escribió para los niños.

Nacido en Tarija en 1921 y fallecido en 1963. Brotan de sus versos, la misma espontaneidad con que el niño expresa sus emociones en actitudes, canto, juego, risa o lágrimas ante el asombro de descubrir cada día un nuevo mundo de maravilla en las cosas menudas de la vida y de la naturaleza.  Sus poesías tienen la permanente validez de lo autentico, lo genuino. Nada falso, disfrazado de palabras bonitas.

Fue profesor de lenguaje y literatura en la Normal de Canasmoro (Tarija) y en varios colegios e institutos de la ciudad de La Paz. Tenía columnas fijas en periódicos nacionales y en revistas y periódicos extranjeros. Fue fundador de Gesta Bárbara (segunda generación), poeta y cuentista. La mayor parte de su obra la dedicó a los niños. Escribió también poesía social.  A los 17 años publicó Bajo el sol de Tarija. Muchos de sus poemas fueron traducidos al inglés, francés, portugués, alemán, esperanto y quechua. Uno de sus libros “El cuento de las estrellas” fue traducido y editado en Rusia en 1984.

En nuestro país El Pájaro Revolucionario fue recitado por Jorge Cafrune, y está incluido en su disco llamado “Folklore Raíz”, editado en 1997.

 

 

El Pájaro Revolucionario

Ordena el cerdo granjero: -¡Fusilen a todo pájaro! // Y suelta por los trigales // su policía de gatos.
Al poco rato le traen //un pajarillo aterrado, //que aún tiene dentro del pico, //un grano que no ha tragado.
-¡Vas a morir, por ratero!
-¡Si soy un pájaro honrado, //de profesión carpintero, //que vivo de mi trabajo!
-¿Y por qué robas mi trigo? // -¡Lo cobro por mi salario, // que Usted se negó a pagarme, //y aún me debe muchos granos!, // y lo mismo está debiendo //a los sapos hortelanos, //a mi compadre el hornero //y al minero escarabajo, //a las abejas obreras, //y a todos los que ha estafado.
¡Usted hizo su riqueza, //robando a los proletarios!
-¡Qué peligro! ¡Un socialista! //¡A fusilarlo en el acto!
Preparen, apunten... ¡fuego!

¡Demonios, si hasta los pájaros
en la América Latina,
se hacen revolucionarios!