NO HAY REVOLUCIONES TEMPRANAS..... CRECEN DESDE EL PIE!
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domingo, 25 de noviembre de 2012


Encuentro de debate acerca del GUEVARISMO.

 

El pasado 6 de octubre, en el marco de un nuevo aniversario del asesinato de Ernesto Che Guevara, la agrupación Hombre Nuevo convocó a una jornada de debate a un conjunto de organizaciones. La misma giro en torno a la realidad del guevarismo en la actualidad, su vigencia, métodos de construcción y acumulación política, entre otras cosas.

Desde la organización Monte saludamos la iniciativa en primer lugar porque consideramos oportuno recordar la caída del Che no desde lo anecdótico, sino pensando y debatiendo el presente aferrándonos a lo mejor de su legado, como teoría y practica viva en la construcción del mañana. Por esto nos pareció un espacio fértil para el debate ideológico, para compartir experiencia e inquietudes, y para desentrañar colectivamente una iniciativa por y para la clase hacia el socialismo.

Exponemos a continuación nuestra propuesta.

 

Introducción:

“El partido proletario

Dirige la revolución

Y por eso construirlo

Es nuestra preocupación…”

Negro Santillán PRT.

 

L

a situación que atraviesa nuestra clase nos obliga a replantear algunas certezas con las que nos acostumbramos a analizar la situación política y pensamos es hora de cuestionar estas posturas por esquemáticas y poco científicas.

Seguimos planteando, desde muchas organizaciones, la necesidad de la unidad de la izquierda sin siquiera pensar en lo que significa del termino, ¿es que acaso somos jacobinos?, ¿es que ese termino nos sigue identificando en el marco actual de la lucha de clases?, ¿es posible en este marco de retroceso de la clase en todo el mundo que las organizaciones expresemos otra realidad?

Sin tener la intención de desmoralizar creemos necesario identificar los errores para en colectivo pensar las propuestas que se ajusten a las necesidades y realidad de nuestra clase. Por esto que el encuentro entre organizaciones hermanas es importante para compartir ideas, identificar las coincidencias y crecer intercambiando experiencias.

La etapa.

Al hablar de tareas para la construcción de una alternativa de poder, creemos debemos partir de identificar la situación en la que se encuentra la subjetividad de nuestra clase. Producto de la derrota de la vanguardia obrera y revolucionaria de la última dictadura cívico-militar, y pese a la lucha contra las políticas neoliberales implementadas post 76; no hemos logrado como clase construir una organización revolucionaria.

La lucha por las necesidades básicas insatisfechas, sumado a la falta de tácticas y estrategias concretas, por parte de las organizaciones populares, arrinconó el accionar de nuestras organizaciones, que poco a poco destinamos nuestros esfuerzos a militar por las dadivas que ofrecía un sistema en crisis. La falta de construcción política sólida fue el talón de Aquiles de cientos de organizaciones que hoy nos encontramos disminuidas en capacidad de movilización y convocatoria; producto de un mejoramiento económico que apaciguó las aguas. Este gobierno es lo mejor que pudo darse la burguesía después del cachetazo que le dimos en las puebladas de los 90´, el 19 y 20 de diciembre de 2001 y en las movilizaciones posteriores que sacaron por la ventana al ex presidente Duhalde. Pero no supimos capitalizar esa acumulación en pos de nuestros intereses, perdiendo la iniciativa y en una posición de clara debilidad de la burguesía, otros sectores tomaron la posta construyendo una nueva subjetividad. Creemos que nuestra mayor falencia es producto del cambio de la subjetividad de nuestra clase. Es el estado de conciencia lo que genera que la organización política esta lejos de ser vista como una necesidad por la clase obrera y los asalariados en general, ya que la burguesía logro en estos años imponer una visión de mercado en la que la política es una forma más de prestación de servicios y, en esa dirección, la actuación del Estado y la importancia que las organización populares le dan al trabajo asociado a él, ignorando su carácter de clase. Esto nos pone en la situación en la que nos encontramos con cooptación de la conciencia por parte de un Estado administrado por un proyecto de claro corte bonapartista.

La organización de la clase.

Y si de batallas ideológicas hablamos, nos debemos un análisis dialéctico de las mismas, evitando caer en aislamientos que separen la condición local con la del resto de los pueblos del mundo. Deberíamos preguntarnos ¿por qué?

Sin tener una respuesta definitiva creemos que esta lucha reivindicativa tuvo y todavía tiene un carácter básico y en general limitado a la lucha por mejores condiciones de vida. No se ha podido articular esta lucha defensiva, con otras formas de organización de la clase; para lograr un avance claro en la conciencia. A su vez, muchas veces la repetición de métodos históricos sin considerar los cambios sociales sufridos por los trabajadores en estos años, nos llevan a desgastar herramientas de lucha que terminan sin tener la potencia necesaria, cosa muy común en el caso de los paros del sector estatal. Sin embargo muchos grupos se han ido formando al calor del trabajo territorial, estudiantil y también en el movimiento obrero, entre otros, y han empezado un incipiente pero sostenido trabajo de construcción, que comienza a vislumbrar en el horizonte aportes pequeños pero firmes en el camino de la construcción de herramientas para aportar a la formación de teoría y practicas revolucionarias.

En este sentido, cabe preguntarse por el rol de las experiencias citadas. Si todas las organizaciones presentes coincidimos en valorizar la trayectoria y construcción del PRT, da lugar a preguntarse si esta “nueva cultura militante” es tal o más bien es la revalorización de esas prácticas. La militancia actual tiene que retomar esos antecedentes, adaptándolos a al tiempo presente. La coherencia y la disciplina de un militante guevarista debe ser su mayor capacidad para construir con el ejemplo.

Se hace necesario rescatar su capacidad para desarrollar una política coherente en todos los frentes posibles, sin descartar ninguno. Sólo una fuerte autocritica que parta de identificar con franqueza que grado de inserción tienen nuestros compañeros en los movimientos de masas y que reconocimiento hacen estas de estos compañeros. Si es que son referentes en los lugares en que desarrollan sus tareas, si la modestia y el ejemplo a la hora de realizar tareas es algo por lo que se los identifica, si las masas los reconocen como naturales de esos espacios, si no son vistos como paracaidistas que llegan a hacer “trabajo social”, es lo que nos permitirá desarrollar una efectiva acumulación de fuerzas en el seno de la clase.

Es en este camino, es donde la realidad nos empuja a plantearnos construcciones unitarias y se observa una tendencia a esta forma de trabajo. Esto no es sólo una posición estratégica, sino una necesidad en función del momento que estamos atravesando. La inexistencia de un partido revolucionario, construido por compañeros formados en la práctica y en la teoría, con inserción real en el seno de nuestra clase, nos marca claramente cuáles son nuestras debilidades ante un enemigo que se renueva.

Conclusiones.

Aquí es donde analizamos que todos nosotros, pequeños destacamentos, unidades políticas en expansión, o grupos escindidos de otros espacios, vemos en las otras organizaciones a compañeros revolucionarios y no a enemigos políticos, aquí es donde estamos viendo la unidad en la acción y política tan necesaria.

De nuestra parte proponemos, y nos proponemos, recuperar los cuadros obreros y los cuadros políticos que seguramente conducirán el futuro proceso revolucionario. Apuntemos a mantener una práctica fraterna, profundizando la discusión política, apoyando las coincidencias teóricas y tratando como método de confrontar las ideas con una práctica militante, lo más lejos posible del discusionismo pequeñoburgués. Pero también llevando al seno de las masas el trabajo unitario que ponga esas ideas en práctica, y que esa práctica sea la que confirme o no las posiciones teóricas, sin despreciar una a favor de la otra.

Trabajar hacia la unidad política partiendo de la confianza, el trabajo unitario y la praxis. Teniendo siempre a los compañeros de otras organizaciones como hermanos de clase, tratándolos como lo que son, gérmenes revolucionarios, semillas del partido de la revolución, por lo tanto imprescindibles.

También en nuestra perspectiva, consideramos que es insuficiente la inserción de nuestros grupos en el seno de la clase obrera. Reconociendo que existen compañeros de la izquierda parlamentaria insertos en los sectores industriales pero que transmiten allí una línea partidaria y sectaria, que parecería no responder a la realidad que la clase percibe, tanto en los métodos como en los análisis. Por tal motivo, este es un elemento a desarrollar por todas las organizaciones que pretendan la construcción del socialismo. Llegando con propuestas unitarias, no sectarias, ni partidistas, y permitiendo que los trabajadores desarrollen su conciencia.

Comencemos a formar nuevamente a ese hombre nuevo, a ese militante que fue ejemplo de humildad y fuerza revolucionaria, pero también el mejor compañero y el mejor combatiente al lado del pueblo. Como señalaba el Che o como alguna vez supo construir el viejo PRT.

lunes, 25 de julio de 2011


Historia de nuestra clase: La caída de la dirección del P.R.T.

 

El lunes 19 de julio de 1976, a las 15:00 horas, aproximadamente, un grupo militar irrumpió en el departamento B, del segundo piso de una casa en la calle Venezuela 3145 de Villa Martelli. Caen en combate Benito Urteaga, Fernando Gertel, Ana Lanzilloto, Liliana Delfino y Roberto Santucho miembros de la dirección del Partido Revolucionario de los Trabajadores.

Hoy, cuando nos movilizamos contra el mismo régimen de explotación,  que el PRT enfrentó, debemos recuperar la memoria histórica y la búsqueda de la verdad, porque las actuales generaciones de trabajadores, estudiantes, campesinos, obreros e intelectuales tienen que construir un puente con este glorioso pasado. Levantando las banderas revolucionarias, corrigiendo errores e impulsando un fuerte movimiento unitario con el fin necesario de tomar el poder.

No homenajeamos a los hombres y mujeres del PRT, recordamos y defendemos sus ideales y su decisión de organización y combate. Decisión política que llevó a nuestros compañeros hasta el límite defendiendo la Revolución Socialista como único camino para ser libres.

Su lucha permanente contra los dueños del poder y sus aliados marcaron un camino. Ruta  indeleble que indefectiblemente nos llevará al triunfo revolucionario. Llevando la ideología marxista-leninista como un método y no como letra muerta, tomando la práctica del Che, el ejemplo de Vietnam, Cuba, Nicaragua, etc. La unidad de los revolucionarios era y es una necesidad fundamental, y esta era una práctica constante del PRT.

A lo largo de su historia participó e impulsó diferentes espacios de unidad. Abrazando las ideas del internacionalismo proletario, que muy bien nos enseño el Comandante Guevara, para romper las barreras fronterizas que nos impone la burguesía militó en la Junta Coordinadora Revolucionaria, relacionándose con partidos de Uruguay: Tupamaros, Chile: MIR, Bolivia: ELN, que formaban parte de las guerras de liberación en América y el mundo. A su vez, en el plano local, el PRT se esforzó  por mejorar las relaciones políticas con otras organizaciones en argentina: PC, Montoneros, FAR, FAP, OCPO, entre tantas otras. La norma fue trabajar rompiendo las barreras del sectarismo para unificar posiciones de acción común entre las diversas tendencias políticas.

Asimismo, entendió que la lucha de clases es la lucha de masas, y que no existe vanguardia revolucionaria sin inserción real en el pueblo trabajador. Su participación activa en las distintas puebladas y conflictos de la década del 60 y 70 dan muestra de ello: Cordobazo, vivorazo, Rosariazo, Villazo, Rodrigazo, etc. Frente a la necesidad de la inserción en el seno de la clase trabajadora, estableció sólidos vínculos con destacados militantes políticos y sindicales que no justamente pertenecían a la organización como Raimundo Ongaro, Armando Jaime, René Salamanca, Mariano Pujadas y sobre todo con Agustín Tosco, junto al trabajo cotidiano de los cientos de activistas y delegados miembros de la organización. Fomentó la creación del Movimiento Sindical de Base –MSB-  como una expresión propia de los trabajadores, y el FAS –Frente Anticapitalista por el Socialismo, como un espacio amplio que unificara las voluntades de las miles organizaciones que se subían al tren de la Revolución.

Por ultimo la construcción de un partido de cuadros necesito la formación de una escuela donde poder formar a los compañeros para que asimilen científicamente la teoría revolucionaria. Pero, como dijimos mas arriba, la teoría guevarista no es letra muerta, sino que es la teoría de la praxis, y es en esa practica que se fueron agudizando las contradicciones entre el campo popular y los dueños del poder. Por esto que, consecuentemente con sus posiciones revolucionarias, forjó un ejército del pueblo: ERP, formado por compañeros concientes que dejaron su vida por la defensa de los intereses de nuestra clase.

Unidad en la lucha fue y es la manera de llegar a las más amplias masas llevando las ideas de la Revolución.

Hoy que se avivan viejos discursos populistas, de equidad, desarrollo y justicia social, no son más que viejas mentiras que una y otra vez nos quieren hacer creer. Como planteaba el PRT la burguesía local en su conjunto es incapaz de luchar por la liquidación de los padecimientos de nuestra patria. El peronismo, ayer como hoy, es  la expresión de la burguesía nativa y la alianza de clases. Sostener la teoría de que será este sector privilegiado, aliado y socio del imperialismo, quien guiará la suerte de nuestro pueblo es una mentira que el kirchnerismo y sus aliados que quieren hacernos tragar, eliminando la posibilidad de la construcción independiente del pueblo, la teoría revolucionaria y la necesidad de la toma del poder.

Mario Roberto Santucho, secretario general del PRT-ERP, siempre estuvo lejos del oportunismo, del sectarismo, nunca rehuyó la lucha política, la discusión fraterna, defendió el compañerismo, la humildad como doctrina y la construcción del partido de cuadros y de combate. De esta manera forjó, a nuestro entender, la mayor experiencia revolucionaria en la argentina.

viernes, 25 de marzo de 2011

19 DE JULIO, CAIDA DE LA DIRECCION DEL PRT


Historia de nuestra clase: La caída de la dirección del P.R.T.

 

El lunes 19 de julio de 1976, a las 15:00 horas, aproximadamente, un grupo militar irrumpió en el departamento B, del segundo piso de una casa en la calle Venezuela 3145 de Villa Martelli. Caen en combate Benito Urteaga, Fernando Gertel, Ana Lanzilloto, Liliana Delfino y Roberto Santucho miembros de la dirección del Partido Revolucionario de los Trabajadores.

Hoy, cuando nos movilizamos contra el mismo régimen de explotación,  que el PRT enfrentó, debemos recuperar la memoria histórica y la búsqueda de la verdad, porque las actuales generaciones de trabajadores, estudiantes, campesinos, obreros e intelectuales tienen que construir un puente con este glorioso pasado. Levantando las banderas revolucionarias, corrigiendo errores e impulsando un fuerte movimiento unitario con el fin necesario de tomar el poder.

No homenajeamos a los hombres y mujeres del PRT, recordamos y defendemos sus ideales y su decisión de organización y combate. Decisión política que llevó a nuestros compañeros hasta el límite defendiendo la Revolución Socialista como único camino para ser libres.

Su lucha permanente contra los dueños del poder y sus aliados marcaron un camino. Ruta  indeleble que indefectiblemente nos llevará al triunfo revolucionario. Llevando la ideología marxista-leninista como un método y no como letra muerta, tomando la práctica del Che, el ejemplo de Vietnam, Cuba, Nicaragua, etc. La unidad de los revolucionarios era y es una necesidad fundamental, y esta era una práctica constante del PRT.

A lo largo de su historia participó e impulsó diferentes espacios de unidad. Abrazando las ideas del internacionalismo proletario, que muy bien nos enseño el Comandante Guevara, para romper las barreras fronterizas que nos impone la burguesía militó en la Junta Coordinadora Revolucionaria, relacionándose con partidos de Uruguay: Tupamaros, Chile: MIR, Bolivia: ELN, que formaban parte de las guerras de liberación en América y el mundo. A su vez, en el plano local, el PRT se esforzó  por mejorar las relaciones políticas con otras organizaciones en argentina: PC, Montoneros, FAR, FAP, OCPO, entre tantas otras. La norma fue trabajar rompiendo las barreras del sectarismo para unificar posiciones de acción común entre las diversas tendencias políticas.

Asimismo, entendió que la lucha de clases es la lucha de masas, y que no existe vanguardia revolucionaria sin inserción real en el pueblo trabajador. Su participación activa en las distintas puebladas y conflictos de la década del 60 y 70 dan muestra de ello: Cordobazo, vivorazo, Rosariazo, Villazo, Rodrigazo, etc. Frente a la necesidad de la inserción en el seno de la clase trabajadora, estableció sólidos vínculos con destacados militantes políticos y sindicales que no justamente pertenecían a la organización como Raimundo Ongaro, Armando Jaime, René Salamanca, Mariano Pujadas y sobre todo con Agustín Tosco, junto al trabajo cotidiano de los cientos de activistas y delegados miembros de la organización. Fomentó la creación del Movimiento Sindical de Base –MSB-  como una expresión propia de los trabajadores, y el FAS –Frente Anticapitalista por el Socialismo, como un espacio amplio que unificara las voluntades de las miles organizaciones que se subían al tren de la Revolución.

Por ultimo la construcción de un partido de cuadros necesito la formación de una escuela donde poder formar a los compañeros para que asimilen científicamente la teoría revolucionaria. Pero, como dijimos mas arriba, la teoría guevarista no es letra muerta, sino que es la teoría de la praxis, y es en esa practica que se fueron agudizando las contradicciones entre el campo popular y los dueños del poder. Por esto que, consecuentemente con sus posiciones revolucionarias, forjó un ejército del pueblo: ERP, formado por compañeros concientes que dejaron su vida por la defensa de los intereses de nuestra clase.

Unidad en la lucha fue y es la manera de llegar a las más amplias masas llevando las ideas de la Revolución.

Hoy que se avivan viejos discursos populistas, de equidad, desarrollo y justicia social, no son más que viejas mentiras que una y otra vez nos quieren hacer creer. Como planteaba el PRT la burguesía local en su conjunto es incapaz de luchar por la liquidación de los padecimientos de nuestra patria. El peronismo, ayer como hoy, es  la expresión de la burguesía nativa y la alianza de clases. Sostener la teoría de que será este sector privilegiado, aliado y socio del imperialismo, quien guiará la suerte de nuestro pueblo es una mentira que el kirchnerismo y sus aliados que quieren hacernos tragar, eliminando la posibilidad de la construcción independiente del pueblo, la teoría revolucionaria y la necesidad de la toma del poder.

Mario Roberto Santucho, secretario general del PRT-ERP, siempre estuvo lejos del oportunismo, del sectarismo, nunca rehuyó la lucha política, la discusión fraterna, defendió el compañerismo, la humildad como doctrina y la construcción del partido de cuadros y de combate. De esta manera forjó, a nuestro entender, la mayor experiencia revolucionaria en la argentina.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Historias del pueblo: Monte Chingolo


GLORIA A LOS CAÍDOS EN MONTE CHINGOLO

Por: ex combatiente de la Compañía Guillermo Pérez – E.R.P

El 23 de diciembre de 1975, el PRT - ERP atacó el Batallón de Arsenales 601 de Monte Chingolo para apropiarse de 20 toneladas de armamento, con el objetivo de dar un vuelco en la correlación de fuerzas militares y, desde el punto de vista político, demorar la consumación de un nuevo golpe castrense que ya estaba en preparación.
Unos 70 guerrilleros de la Compañía Guillermo Pérez del ERP, varios de ellos provenientes de distintas experiencias <!--[endif]-->políticas, [1]conformaron los grupos de asalto del Ejército Popular y muchos de ellos cayeron combatiendo con espíritu guevarista en la hasta entonces mayor <!--[endif]-->operación guerrillera urbana en la historia de América.
Paralelamente, otros militantes del PRT-ERP cortaron los nueve puentes que unen la Capital y el Oeste con el Sur del Gran Buenos Aires, se hostigó al Regimiento 7 de La Plata, a las brigadas de la policía provincial de Quilmes, Avellaneda, Lanús y Lomas de Zamora, se interrumpió el tránsito en los dos caminos que unen La Plata con el Sur del Gran Buenos y se tendieron dos anillos de contención alrededor del cuartel de Monte Chingolo.
Mientras tanto, en el cuartel, se había invertido el factor sorpresa por el accionar de un infiltrado del ejército del capitalismo en las filas guerrilleras: tres regimientos de infantería y diversas unidades mecanizadas
y blindadas fueron la punta de lanza de un operativo militar que incluyó también a tropas de Gendarmería, Fuerza Aérea, la aviación de Ejército y Marina, la policía Federal y la policía bonaerense, que usaron en conjunto a unos 6000 efectivos.
Sin embargo, esa enorme diferencia numérica y de poder de fuego no impidió que durante varias horas de combate, las fuerzas armadas del capitalismo hayan visto tambalear sus defensas y que una vez confirmada la imposibilidad de continuar con la operación, las fuerzas guerrilleras sobrevivientes hayan podido retirarse en su mayoría de manera ordenada, protegidas por los habitantes de los barrios aledaños que por ello fueron masacrados por los militares.
<!--[if !vml]--><!--[endif]-->Los heridos fueron rematados, los prisioneros asesinados, las manos de todos los combatientes caídos cortadas y metidas en frascos, sus cuerpos mutilados a bayoneta, algunos maniatados en la parte delantera de los blindados y aplastados vivos contra las paredes, muchos de ellos figuran hasta hoy en las listas de desaparecidos.
La población del barrio lindero fue, literalmente, bombardeada por ametralladoras .50 que horadaban los techos de chapa y hubo gente fusilada en plena calle por los esbirros del imperialismo. A
actuaron de un lado.
Heridos y golpeados, caídos sus hermanos, sus esposos, sus esposas, sus compañeros, por decenas, ninguno de quienes se retiraron esa noche de aquel cuartel abandonó su militancia revolucionaria en el PRT-ERP, sino que se dedicó, hasta donde pudo y combatiendo, a<!--[if !supportFootnotes]-->tratar de reconstruir las unidades guerrilleras. Así actuó el otro lado.
La gigantesca diferencia moral entre unas y otras fuerzas es lo que delata a una de ellas como un ejército de ocupación al servicio del imperialismo y de sus socios locales; mientras hace merecedora a la otra de ser considerada la máxima expresión del guevarismo que hubo en la Argentina.
<!--[if !vml]--><!--[endif]-->En este nuevo aniversario de aquella batalla, ratificamos la vigencia del guevarismo como una expresión revolucionaria a ser fortalecida para alcanzar la transformación 2 absoluta de la sociedad de clases y el fin de la dependencia de todo tipo con los Estados Unidos y con cualquier otra clase de dominación extranjera. Con la clase obrera encabezando la lucha y con el socialismo como objetivo. Rendiremos homenaje a los caídos en aquella gesta heroica el miércoles 23 de diciembre a las 16:30hs en Los Andes y Camino Gral. Belgrano, frente al portón principal de lo que fue el Batallón de Arsenales 601.
Previamente, a las 10:30 del mismo 23 de diciembre, <!--[if !supportFootnotes]-->[3] en el Cementerio de Avellaneda situado en Crisólogo Larralde 4040, los familiares de los caídos en Monte Chingolo inaugurarán un monumento para recordar a esos revolucionarios.


Combatientes revolucionarios caídos en Monte Chingolo!

¡PRESENTES!

¡Hasta la Victoria!
<!--[if !supportFootnotes]-->

<!--[endif]-->
<!--[if !supportFootnotes]-->[1]<!--[endif]--> La prensa burguesa ayer, como hoy, se encargó de demonizar a los compañeros en lucha.

<!--[if !supportFootnotes]-->[2]<!--[endif]--> Comunicado de prensa del Estado Mayor del E.R.P

<!--[if !supportFootnotes]-->[3]<!--[endif]--> Monte Chingolo de Gustavo Plis-Sterenberg resulta un buen aporte sobre el tema.

martes, 10 de agosto de 2010

EDITORIAL

Como Proyecto Revolucionario Indo americano y Socialista (PRIS) queremos aprovechar estas primeras líneas para poner en claro el porque de nuestro nombre y, también por que no, plantear una breve justificación de nuestra existencia como organización.

Con el compañero Ernesto Guevara decimos que sin unidad de todos los que quieren la revolución, esta será imposible. No habrá un cambio social real si no se conquistan las mentes y corazones de las mayorías. Esta falta de unidad es la piedra fundamental en la que se asienta el sufrimiento de los pueblos del mundo, ya que a medida que el capitalismo envejece va dejando más y más excluidos al costado de su camino.

Pero somos concientes que la tan anhelada unidad solo se conseguirá al compás de un auge de masas y con una agudización de la lucha de clases en la cual han surgido todos los partidos revolucionarios. Esto incluido nuestro glorioso Partido Revolucionario de los Trabajadores (P.R.T), que no hubiese aparecido como cabal partido revolucionario sin la lucha de los cañeros en Tucumán, los hacheros en Santiago, el cordobazo y todas las rebeliones parciales que se dieron en nuestro país a fines de la década del 60’.

Pensamos que no existe actualmente en Argentina un partido u organización revolucionarios hasta el momento. Hay que construirlo. En este sentido nuestra tarea es aportar nuestro grano de arena para que los vientos de la revolución puedan voltear de una vez a la clase que nos explota y excluye a los que somos mayoría: Esa clase es la burguesía.

Por eso contra todo sectarismo y autoproclamación nos reconocemos como un núcleo que tiende a la reconstrucción con el resto de las organizaciones revolucionarias y con el pueblo de un verdadero partido proletario revolucionario. Esta es la herramienta fundamental para la transformación (léase subversión) de esta sociedad de explotadores y explotados en una sociedad de hombres nuevos donde la libertad y la democracia sean una realidad palpada a diario por todo el pueblo.

Proyecto: Es en este sentido que nos proclamamos como proyecto pero no como el único, sino uno entre varios. Somos un grupo en formación y no tenemos una receta teórica de cómo se transita hacia la revolución sin tropiezos. Solo tenemos el ejemplo histórico de hombres y mujeres que, como Mario Roberto Santucho o el Che, han hecho grandes aportes al marxismo en Sudamérica llevando a los hecho concretos todas y cada una de las ideas que concibieron. Así vamos, de la práctica a la teoría y de la teoría a la práctica que nos permita ir corrigiendo nuestros presupuestos teóricos, siendo el marxismo una guía para la acción y nunca un manual.

Revolucionario: Con el marxismo-leninismo y fuertemente con Guevara nos planteamos la casi absoluta imposibilidad de un cambio social real sin hacer saltar y destruir toda la maquinaria del estado burgués para, a partir de allí, comenzar con la magna tarea de la construcción del socialismo.

Ayer y hoy muchos compañeros del campo popular equivocadamente plantearon y plantean la vía institucional o la confianza en un líder de masas para llegar a la revolución social. Nosotros les preguntamos fraternalmente a esos compañeros si no van a sacar conclusiones de las trágicas experiencias de Salvador Allende en Chile o de la tan esperada revolución del peronismo que nunca se produjo. Ni que hablar de un gobierno tan tímidamente ¿antiimperialista? Como el de Zelaya en Honduras. Más allá de voluntades todas estas experiencias (reformistas y populistas) terminaron en lo mismo: La dictadura militar.

El camino de la revolución es el que nos marco hace 50 años el heroico pueblo cubano que consiguió que su territorio fuera el primero en conquistar la libertad en America.

Indo americano: Desde México a la Argentina formamos parte de un continente cuya población mayoritaria proviene de los pueblos originarios presentes antes de la llegada del conquistador. Esto mal que les pese a las usinas mediáticas y académicas del capital financiero internacional que permanentemente nos hablan de la globalización por que lo que quieren es dominarnos, que seamos todos iguales, que usemos las mismas marcas y los mismos grilletes en nuestros pies.

La práctica correcta viene de un análisis objetivo de la realidad que surge luego de que quien analiza se haya desprendido de todo escolasticismo o dogmatismo. No se puede seguir repitiendo lo que decían los manuales soviéticos sobre la revolución por etapas o errores euro céntrico del propio Marx cuando analiza Sudamérica (ver su libro sobre Bolívar y sus opiniones sobre los caudillos sudamericanos).

Como decía el comandante Guevara: “Ahora esta masa anónima, esta America de color, sombría, taciturna que canta en todo el continente con una misma tristeza y desengaño, ahora esta masa es la que empieza a entrar definitivamente en su propia historia…se empieza a estremecer este mundo lleno de corazones con los puños calientes de deseos de morir por los suyos, de conquistar sus derechos casi quinientos años burlados por unos y por otros.”

Recordamos al Che como ejemplo máximo de político internacionalista que llevo las ideas del marxismo hasta las últimas consecuencias. Totalmente consecuente con su planteo de crearle al imperialismo muchos Vietnam para destruirlo.

Hoy nos proponemos caminar su senda intentando aproximarnos a ser como el: Un hombre nuevo.

Socialista: En su etapa de descomposición, el capitalismo ya no puede darle a las masas (en donde alguna vez pudo) ni democracia, ni tierras para el pueblo, ni pleno empleo, ni salud, ni educación. No existirá nunca un capitalismo bueno o no salvaje. Tampoco hay lugar para tercera posición alguna. Cada vez se plantea con mayor ahínco la opción: O revolución socialista, o barbarie imperialista. Solo una revolución de carácter socialista con expropiación de los medios fundamentales de producción, hoy en manos de la burguesía, podrá conquistarse el bienestar de las mayorías.

Concebimos a “Sendas Guevaristas” mucho menos como órgano de difusión de nuestras ideas, y mucho más como un espacio que brinde la posibilidad de un debate abierto pero profundo. Esto no es simple demagogia, sino que estamos convencidos, que el socialismo vertical debe pasar a formar parte de un archivo histórico, en el que se encuentren los errores que el socialismo fue cometiendo en el proceso de su maduración, como forma de organización de la vida social.

Este espacio de formación se ira construyendo y enriqueciendo con el aporte de todos: Los que escriban, los que hagan aportes en información, opiniones etc., hasta todos los compañeros y compañeras que compren la prensa y la enriquezcan discutiéndola con nosotros.

Entre todos posibilitaremos la construcción de un órgano revolucionario que propagandice y organice también. Paso totalmente necesario para que logremos caminar con mayor seguridad por las sendas de la revolución.



Algo más acerca de “Sendas”.



Entre tantas cosas Ernesto Guevara nos ha dejado a los pueblos del mundo un gran ejemplo de hermandad y unidad hacia todos los expoliados y excluidos del capitalismo.

Desde este pequeño espacio nos proponemos establecer una práctica de unidad con aquellos que deseen colaborar para la construcción de una herramienta de batalla ideológica contra todas las ideas del enemigo. Se trata de una propuesta para transitar juntos las sendas hacia una moral y una cultura desde los trabajadores y el pueblo. Paso necesario, aunque no suficiente, para conquistar la libertad de las mayorías.

miércoles, 12 de mayo de 2010

EFEMERIDES


El 19 de julio se cumplen 34 años de la caída de la dirección histórica del PRT. Si bien cuadros de dirección, como el Negrito Fernández, ya habían caído en combate anteriormente, esta fecha es de singular significancia para el posterior desarrollo de la organización. El 19 de julio de 1976 en Villa Martelli, provincia de Buenos Aires, cayeron Benito Urteaga, Domingo Menna, Fernando Gertel, Ana Lanzilotto y Liliana Delfino, junto al Secretario General del partido y Comandante en jefe del Ejercito Revolucionario del Pueblo (ERP) Mario Roberto Santucho.

Suele ocurrir que para esta fecha se personifique sobre la caída de Santucho, pero estamos convencidos, al igual que el Robi, de que debemos desterrar cualquier personalismo. La caída del Comandante, junto al resto de la organización, fue el golpe de gracia que dio el ejército opresor a un colectivo, que tuvo una práctica diferente en su lucha por la Revolución. Un partido que arrinconó al capitalismo en argentina, que sintetizó el legado de Ernesto Guevara y que luchó consecuentemente por la unidad de los revolucionarios del país e Indo America.
Por ello es que a 34 años de la muerte de los compañeros, reivindicamos su lucha, levantamos sus banderas y reconocemos la necesidad de recordarlos en la lucha diaria, aforrándonos a las enseñanzas que nos dejaron como los mejores elementos de nuestro pueblo.