La Organización Monte es un Proyecto político Revolucionario que busca aprender de las mejores experiencias de nuestro pueblo Indo americano en la construcción Socialista (PRIS). Es una expresión colectiva de un conjunto de hombres y mujeres libres, que como tantos otros agrupamientos que trabajan en nuestro territorio, intentamos acumular experiencia en los barrios, lugares de estudio y de trabajo para la gesta de una sociedad sin explotados ni explotadores, en Argentina y América toda.
NO HAY REVOLUCIONES TEMPRANAS..... CRECEN DESDE EL PIE!
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martes, 11 de octubre de 2011
lunes, 25 de julio de 2011
palabras previas
Pasó
un nuevo aniversario de la semana de los apagones en Libertador General San
Martín, Jujuy, pero este aniversario no fue solo de recuerdo, sino que la
memoria de lucha de nuestra clase se hizo nuevamente presente.
Para el mes de julio los trabajadores del Sindicato Empleados y Obreros del Ingenio Ledesma realizaron un paro de 72 horas con un acatamiento del 90% del
campo y de la fábrica, en función de la falta de avances en las negociaciones y
las negativas de respuestas del ingenio Ledesma por las condiciones de trabajo
y por el reclamo salarial. La familia Blaquier dueña de la empresa se
enriqueció históricamente a costas de la esclavización de sus trabajadores, el
robo de tierra a las comunidades originarias
y la contaminación intensa. Hoy lo sigue haciendo con total impunidad y bajo la
venia del gobierno. Los compañeros del ingenio revelan que en “la última
paritaria teníamos el salario más bajo del país en materia azucarera".
Los trabajadores y pobladores de Libertador General San Martín,
más conocido como Ledesma por la influencia de la empresa en la localidad, son
presos del feudo Blaquier que, como mencionamos más arriba, por estas fechas
recuerda la noche del apagón, cuando en una semana de cortes de luz nocturnos,
del 20 al 27 de julio de 1976, los militares secuestraran alrededor de 400
personas con móviles prestados por el ingenio con el objeto de romper con la
organización obrera existente en la zona.
Las condiciones de trabajo siguen siendo inhumanas, los vecinos
del ingenio padecen enfermedades por el método de producción de la fábrica, hoy
como ayer los compañeros se organizan no para recordar el pasado sino para
construir su futuro.
En este marco el padecimientos de los vecinos es inmenso, la falta
de políticas publicas que controlen a la empresa, que generen bienestar a
nuestra clase, que regulen el genocidio permanente de este monstruo del norte
se hace carne cada día.
Para la última semana del mes de julio cerca de mil familias
cansadas de esperar una respuesta ante la crisis habitacional decidieron tomar
solo 15 de las más de 160mil hectáreas que tiene Ledesma. La respuesta no tardó
en llegar y los dueños del poder demostraron una vez más como defienden sus
intereses, como utilizan al aparato estatal y para estatal para borrar con
sangre y fuego cualquier intento de nuestra clase que no les convenga.
El poder que ejerce es real, y una vez mas queda claro donde
reside el poder en este sistema, que función cumplen las fuerzas de seguridad y
que rol ocupan los títeres de los poderes públicos.
Ahora las acusaciones son cruzadas, unos dicen que es una campaña
contra el kirchnerismo, otros tratan de sacar rédito para estar mejor parados
frente al resto de los comicios que falta. Pero todos y cada uno de estos
argumentos dan asco, por su obsecuencia, por su oportunismo, por su falta de
humanidad. Varios son los muertos que dejo esta contraofensiva, fuerte es el daño
que se provocó y una vez más la sangre la puso nuestra clase, una vez más nos
tratan de engañar con mentiras mientras solo nos reparten miseria, una vez más
debemos redoblar nuestro compromiso, reforzar nuestra organización porque
nuestro enemigo es poderoso pero NUNCA invencible. Esto es lo que nos esta
demostrando el pueblo jujeño que, lejos de irse a la casa frente al terror y
extorsión que trataron de imponer desde las fuerzas represivas y funcionarios
gubernamentales, forzó la entrega de viviendas que hacia años estaban sin
entregar, presionó por la expropiación de las 45 hectáreas de
Ledesma, puso negro sobre blanco el rol que ocupa Barrionuevo, que hoy se viste
de progresista, pero antes del conflicto desoyó sistemáticamente la necesidad
de tierras y viviendas para la familias más empobrecida y, que a su vez, estaba
gestionando marcha la entrega de miles de hectáreas fiscales al ingenio.
Nuevamente queda claro que la participación activa de nuestro
pueblo, la organización y lucha por nuestras necesidades, por nuestro futuro es
la salida que debemos darnos como clase.
produccion azúcar, papel, frutas, jugos cítricos,
carne, cereales; factura 2.500 millones de pesos anuales y explota 7.400
personas.
viernes, 25 de marzo de 2011
HOMENAJE
AL CHE
Arribaron
a la playa en un barco 80 hombres,
Con
esperanza de cobre y sus ojos de metralla.
Los
esperaba el canalla, 12 tan solo quedaron,
En la
sierra se internaron y dieron su grito al viento
Y en ese
mismo momento los pueblos se despertaron
Y allá
en la sierra pelearon junto con los campesinos,
También
peleó un argentino como si fuera cubano
Che
Guevara era el hermano, Che Guevara el guerrillero
Él
siempre era el primero guiando a su caravana,
Entraron
un día a la Habana ,
un 1ero de enero.
Cuando empezó
la guerrilla apenas sabía un poco,
Era el
argentino loco, amasado con arcilla
Mas el
entra a las villas con el uniforme a cuestas,
Con el
fusil en la diestra gritando siempre adelante
Y lo
hicieron comandante allá por Sierra Maestra….
arte
Graffitis: arte, expresión y libertad.
Un medio de expresión de lucha de casi dos siglos en
nuestra tierra, que hoy es muy utilizado y muchas veces se lo intenta de vaciar
de contenido.
Un nuevo numero nos
vuelve a encontrar, un nuevo arte intentaremos mostrar.
Protagonistas de las
voces vivas sobre piedras, ladrillos y más de una vez grandes decoradores de
callejones, asfaltos y hasta encima de monumentos; el graffiti es parte de
nuestra expresión popular.
Colores, formas,
matices, diferentes tipografías, frases, consignas, imágenes y un escenario que
no se alquila, no se contrata, no se negocia.
Portador en una gran
mayoría del descontento sobre diferencias y luchas sociales, el graffiti llega
a nuestro país a mediados del SXIX, como forma de protesta por aquellos grupos
extranjeros que sufrían la dominación. Entre 1880 y 1890, no era extraño
encontrar en las paredes porteñas este símbolo de agitación con consignas
anarquistas, socialistas y comunistas arrastradas por los inmigrantes
politizados que venían de Europa.
Con el crecimiento de
ésta voz de protesta, es José María Ramos Mejía, quien le adjudica el nombre de
“prensa gratuita”. Sus reiterados actos pasaron a ser legítimos dentro del
país, demostrando su gran creciente principalmente en la ciudad de Buenos Aires
a principios del SXX.
Es entonces, en estos
mismos años, que el graffiti comparte su escenario con el conocido “filete
porteño”, técnica traída por artistas italianos, que sólo expresaba refranes
anónimos y cortos.
Con el paso de los
años y los gobiernos, el pueblo consolida su manifestación en los hechos que
acontecían, y mediante varias investigaciones entra la posibilidad de que la
masacre a los obreros en Plaza Lorea el 1º de mayo de 1909, la de huelguistas
de los talleres Vasena en enero de 1919, durante la “Semana Trágica”, o las
ejecuciones de trabajadores rurales en la Patagonia a cargo de tropas del ejército en 1921
y 1922, hayan tenido su condena desde los muros de nuestra ciudad, como en
efecto lo tuvieron desde la prensa partidaria.
El graffiti comienza
entonces, a volverse una expresión de carácter político-ideológico, y tomado
desde las autoridades como actos de vandalismo razón por la que, sin dudas,
pasa a la clandestinidad.
La noche cómplice, la
luna guía mientras el sol espía. Tarros llenos de barro y brochas eran las
herramientas testigos de nuestra manifestación, para que un amanecer traiga
nuevamente la voz de nuestro pueblo. Claro está, que para los ojos de la
policía era un acto subversivo.
Ya en los años 30 y
40, con el surgimiento del mimeógrafo aparece el panfleto, “supuesto”
estabilizador del nivel de consigna en los muros pensando que además sería
quien desplace al graffiti. Pero esta gran evolución de la época no pudo
reemplazar lo que la tiza y el carbón daban a nuestra viva expresión.
Lo que sí fue
evolucionando dentro de esta expresión, fueron sus elementos ya que por los
años 50 se utilizaba brea y alquitrán diluidos en querosén o gas oil,
blanqueando anteriormente con cal la superficie
a pintar, como actualmente lo hacemos muchas de las veces, para poder
resaltar aun mejor el texto y por supuesto, haciéndolas en el menor tiempo
posible para que ningún botón dorado logre vernos.
Tanto la llamada
“década infame” (1930-40) como la época posterior al derrocamiento del gobierno
constitucional peronista, cuando se proscribió esa identidad política
(1955-1973), fueron dos escenarios en los que la expresión de las demandas
sociales avanzó sobre las paredes. En éste último período hubo breves
paréntesis democráticos que favorecieron cierta legalización condicionada a
esta actividad, pero las prohibiciones sucesivas y la creciente represión a las
protestas populares mediante declaraciones de estado de sitio o aplicación de
la ley marcial sólo consiguieron radicalizar las consignas y transformar a la
“pintada” en una tarea fundamental de la militancia política.
El aerosol aparece en
el año ´69 siendo un gran agilizador de la tarea. Las consignas expresadas
dejaron de tener un tinte anónimo, cuando se escribía parte de los cantos
populares de las manifestaciones pertenecientes a diferentes organizaciones.
Su nivel de seguridad
para poder realizarlos, fue aún más riguroso durante la dictadura. Con la
llegada del sistema democrático en 1983, el graffiti se encaminaba por
consignas directamente relacionada con los derechos humanos y el reclamo de la
liberación de los detenidos-desaparecidos.
También se los
utilizaba para marcar territorio de algún grupo de la ciudad como modo de
recuperar el espacio urbano, luego del paso de la dictadura. Así como también
seguidores de grupos musicales dejaban frases alegóricas o filosóficas firmando
con el nombre de su grupo.
En los años
siguientes el graffiti siguió expresando los descontentos del pueblo hacia el
Estado, y aún más hacia un Estado privatizador. En los 90 y catalogado como el
arte hip-hop, las pintadas tenían mayor color, tags, y tipografía estilizada
sobre las paredes de la ciudad.
Resaltando que luego
del 2001, el país con más énfasis salió nuevamente a darle mayor expresión a
sus consignas.
Acompañando al
graffiti, el esténcil es la técnica que logra en menor tiempo dejar plasmada la
cara de algún referente. ¿Quien acaso no ha visto la cara del Che en alguna
pared, hasta pasadas las fronteras?
En la actualidad hay
grupos especializados en realizar muchísimos murales a la luz del día, y hasta
surgen cursos y talleres en donde se dicta esta técnica y luego salen a
colorear alguna pared de la ciudad.
El rojo y negro sigue
siendo nuestro color por excelencia, la cal, el ferrite la brocha y algún viejo
pincel, son nuestras herramientas. Las marcas que todavía tenemos nos hacen
seguir siendo amigos de la noche muchas de las veces, y el calor del sol muchas
otras nos hace de seguridad. Tenemos mucho para decir, tenemos mucho para
expresar y transmitir. No tenemos formación artística, no somos muralistas ni
pintores, somos parte del pueblo que tiene la misma fuerza y más que aquel del
SXIX.
Seguiremos entonces,
porque construimos nuestra historia, porque la calle es el patio de nuestra
casa, porque hay compañeros que se quedaron sin voz y porque seguimos creyendo
que el cambio es posible.
-¿Está linda ésta pared no, cuando venimos?... ¡Hasta el próximo número!
Rodolfo Walsh “el periodismo o es
libre, o es una farsa”
Decidimos publicar
una nota biográfica del compañero que, mas allá de las diferencias políticas,
hizo del periodismo un arte de liberación. Hoy que tanto se habla sobre la
influencia de los medios en la subjetividad de nuestra clase, repasar el
accionar de compañeros como Walsh nos parece indispensable para refrescar lo
oportuno, corregir los errores y avanzar en la batalla ideológica contra el
capital.
1.
La
infancia.
Dora Gil y
Eduardo Walsh se miraron, trataron de buscar una solución honrosa, una salida
viable para sus tres críos. En Lamarque, Río Negro, la crisis económica los apremiaba.
Finalmente, decidieron “repartir” a sus hijos: dos fueron con sus abuelos y
uno, Rodolfo, al Instituto Fahy, en Capilla del Señor. Allí, en ese colegio
irlandés para huérfanos y pobres, el muchacho estuvo un tiempo hasta que lo
trasladaron a una sede de la institución en Moreno, Buenos Aires. Ese escenario
que asimilaba a través de sus grandes anteojos le sirvió para escribir algunos
de sus cuentos. Es que el lugar era como un gigantesco monasterio, con sótano,
y celadores estrictos. Tal vez desde esa miserable niñez ya soñaba con su
Pulitzer, que de todos modos, nunca llegó.
De joven,
la miseria le siguió los pasos. Cursaba el profesorado de Letras en la Facultad de Humanidades
de La Plata sin
un cobre en el bolsillo pero con las pretensiones calientes. En esa escasez,
cada tanto acompañaba a su novia a la casa y fingían que se despedían ante la
mirada de los padres. Pero lo que en realidad sucedía era que Elina pasaba por
la cocina, armaba un sándwich, subía a la planta alta de la casa y desde su cuarto,
envuelta y atada, la cena de Rodolfo, llegaba a sus manos ateridas que
esperaban expectantes en la vereda.
2.
Su apoyo a la Revolución Libertadora.
De a poco irá dando sus
pasos en la política local. Participó en la Alianza Libertadora
Nacionalista, y claro que apoyó el golpe de septiembre del ´55. Incluso
escribió un artículo bastante pomposo, en homenaje a tres hombres de la
aviación naval caídos en combate. “Cuando
se escriba la historia de la revolución de setiembre, la base aeronaval
Comandante Espora ocupará un lugar destacado. Se comprobará entonces que el
papel de la aviación naval en el sur de la provincia de Buenos Aires fue tan
decisivo como la acción del ejército y la aeronáutica en Córdoba y Mendoza, o
la presencia de la flota en el Río de la Plata ”, escribió. Sin embargo y a pesar de la
carga heroica que reposa en estos pilotos de la revolución, la nota fue vetada
por la Marina.
3.
La vuelta
de página.
“Sobre los cuerpos tendidos en el basural, a
la luz de los faroles donde hierve el humo acre de pólvora, flotan algunos
gemidos. Un nuevo crepitar de balazos parece concluir con ellos. Peor de pronto
Livraga, que sigue inmóvil e inadvertido en el lugar en que cayó, escucha la
voz desgarradora de su amigo Rodríguez, que dice:
-¡Mátenme! ¡No me dejen así! ¡Mátenme! Y
ahora sí, tienen piedad de él y lo ultiman”
Los
episodios de José León Suárez cambiaron radicalmente su postura sobre tal
revolución. Era allá por el ´56, entre cafés varios y juegos de ajedrez, cuando
la historia le cae de sorpresa. “El fusilado que vive”, cambió la vida de
Rodolfo Walsh y la de toda su familia. En esa época su casa era una escuela
para niños con problemas de vista, su esposa era la directora de la
institución, por lo que le permitieron vivir en las habitaciones del primer
piso. El lugar era una estructura típica de fines del siglo XIX, un caserón
amplío, luminoso y frío. En aquellos años posteriores a Operación Masacre
comenzó la persecución. Todavía reinaba la Libertadora. Es
así que anduvo de aquí para allá, viviendo de prestado en casa de amigos por
Merlo y Tigre. Para esta altura, ya se había separado de su mujer.
En esta
forma de trabajar Walsh encontró la práctica de un periodismo testimonial, de
denuncia. “Cuando escribí esta historia,
yo tenía treinta años. Hacía diez que estaba en el periodismo. De golpe me
pareció comprender que todo lo que había hecho antes no tenía nada que ver con
una cierta idea del periodismo que me había ido forjando, y que esto sí –esa
búsqueda a todo riesgo, ese testimonio de lo más escondido y doloroso-, tenía
que ver, encajaba en esa idea”, reflexionó. Y parado desde esa conclusión,
se lanzó tras otra historia oculta de la Fusiladora , la del caso Satanowsky. Sin embargo,
el resultado fue el mismo: “los muertos,
bien muertos; y los asesinos, probados, pero sueltos”. Claro que las
persecuciones y amenazas estuvieron presentes, pero las convicciones de Walsh
no conocían la capitulación, él sostenía que “el periodismo o es libre, o es una farsa”. La dictadura gorila iba
llegando a su fin.
4.
“El sistema
no encarcela a sus hombres: los premia. No encarcela a sus verdugos: los
mantiene. Y Augusto Vandor es un hombre del sistema”.
Más
curtido, más enojado y sobre todo escéptico ante esa imagen de justicia que se
vende siempre, encaró el famoso tiroteo en la confitería Real de Avellaneda.
Estaba en su casa, con su compañera de entonces, Lilia Ferreira, cuando se
enteran de la noticia: Rosendo García había muerto. Ante la revelación del
croquis que ve en el diario, recrea el acto en su departamento con Lilia en el
piso y un hilo que él sostenía parado en el supuesto ángulo de tiro.
Siguió la línea que sus instintos le marcaban y dio cuenta de la
infección que comenzaba a comer al sindicalismo. Su libro ¿Quién mato a Rosendo?, desentraña el manejo de los jerarcas
sindicales, el entreguismo y la forma en que se “deshacían” de los obreros
combativos y potenciales opositores. Así, una vez más queda a las claras, que
las actuales “patotas sindicales” no son para nada novedosas ni originales. Los
métodos se heredan en todos los campos.
5.
Sus primeros pasos en la
militancia política.
"Todos los poderosos se
van a unir contra nosotros. Es posible que intenten la formación de otro
cuerpo. Es posible que vayan a los ministerios para decir que este Congreso es
nulo. Tal vez no tengamos edificio, tal vez no tengamos personería, tal vez no
tengamos esta poca libertad con que lo estamos desafiando todo… Pero este
Secretariado y este Consejo Directivo, a la luz o en la clandestinidad, son las
únicas y legítimas autoridades de la
CGT , hasta que podamos reconquistar la libertad y la justicia
social y que le sea devuelto al pueblo el ejercicio del poder"
Lo citado
anteriormente es el prólogo de la
CGT de los argentinos. Allí se siente claramente la decisión
y la firmeza de sus ideas. Para principios de los ´60 estaban en formación
incipientes organizaciones guerrilleras, aunque el periodista todavía no había
decidido la vía armada. Tal vez fueron sus hijas, Victoria y Patricia, que de
manera burlona le dijeron que “se dejará de joder con la literatura”, y hayan
hecho cambiar de parecer a su padre. Ambas ya militaban.
Comenzó en las FAP (Fuerzas
Armadas Peronistas) y luego ingresó a
Montoneros en los ’70 como jefe de inteligencia. Desde su cargo planificó
diversas acciones militares pero desde 1974 cuestionaba muchas de las
decisiones de la conducción nacional de Montoneros, aunque permanecía en la
organización que él avizoraba que se hundía irremediablemente. Escribió un
documento en donde detalla las falencias de la organización: “Nuestras formas
organizativas deben ser la organización o el Partido Montonero -que incluye a
todo lo que genéricamente llamamos fuerza propia- y el
Movimiento Peronista. Eso es lo que existe y a partir de ahí debemos construir.
De otro modo invertimos enormes esfuerzos poniendo todo el Partido a la tarea
de inventar el Movimiento Montonero, que no tendrá existencia real”. Además
crítica el accionar y la falta de autocrítica por parte de la conducción
nacional, sigue escribiendo: “Decidimos el fracaso total de los planes del
enemigo y seguimos subestimándolo. Esto es muy grave y pensamos que en el fondo
obedece a la incomprensión sobre nuestra propia historia”.
6.
Cadena Informativa, ANCLA y
el golpe del ´76.
“CADENA
INFORMATIVA es uno de los instrumentos que está creando el pueblo argentino
para romper el bloqueo de la información. CADENA INFORMATIVA PUEDE SER USTED
MISMO, un instrumento para que usted se libere del terror y libere a otros del
terror. Reproduzca esta información, hágala circular por los medios a su
alcance: a mano, a máquina, a mimeógrafo. Mande copias a sus amigos: nueve de
cada diez las estarán esperando. Millones quieren ser informados. El Terror se basa en la
incomunicación. Vuelva a sentir la satisfacción moral de un acto de libertad.
DERROTE AL TERROR. HAGA CIRCULAR ESTA INFORMACIÓN”
Tanto
Cadena Informativa y la
Agencia de Noticias Clandestina (ANCLA), representan una
interesante experiencia de difusión popular. Se desarrollaron en una dictadura
qué sólo podía darse legitimidad con la más extrema violencia y con una férrea
censura a la prensa. Esto último fue uno de los primeros objetivos a concretar
por la Junta Militar.
El 24 de marzo de 1976 el bando número 19 de la Junta anunció que se
recluiría por diez años “al que por
cualquier medio difundiere, divulgare o propagare noticias, comunicados o
imágenes con el propósito de perturbar, perjudicar o desprestigiar la actividad
de las Fuerzas Armadas, de seguridad o policiales”. También se dictaron
decretos específicos para sacar de circulación a la prensa política. Así
desaparecieron: Nuevo Hombre, Nuestra Palabra, Tribuna Popular, La Yesca , Posición Nacional e
Información.
Las radios y estaciones de televisión en manos del Estado no
presentaban más problema que elegir un interventor que estuviera de acuerdo con
la política reinante. Por lo tanto, el único camino que le quedó a Rodolfo
Walsh para tratar de crear una resistencia popular fue la clandestinidad, con
medios simples pero efectivos.
A tres meses del golpe, reunió a un grupo de periodistas y armó
una extensa red de informantes. Varios lo pagaron con su vida: Eduardo Suárez,
Luis Guagnini entre los periodistas, el conscripto de la Escuela de Mecánica de la Armada Sergio
Tarnopolsky (asistente del teniente de navío, Jorge Acosta, y testigo de
múltiples torturas). Con él desaparecieron sus padres, su hermana de 16 años y
su esposa. La misma suerte corrió Mario Galli, un ex guardiamarina que había
participado en 1972 en el alzamiento de la ESMA en apoyo al regreso de Perón. Su madre y esposa
embarazada también desaparecieron.
Una vez que la red estaba asegurada creó ANCLA. Basada en una
estructura artesanal y alimentada por la información popular, sus cables se
enviaban por correo a las redacciones, a los corresponsales y a publicaciones
internacionales. En ellos había desde testimonios de sobrevivientes a
entrevistas con obreros que relataban la situación dentro de las fábricas.
Además de informes con los procedimientos de las fuerzas especiales de
seguridad, el sistema de defensa de la
ESMA y el aumento de sueldo a los militares.
En paralelo con ANCLA también creó Cadena Informativa que
presentaba algunas diferencias con la primera:
• La escribía Walsh y
no sus colaboradores.
• Constaba de breves
textos, de una o dos carillas fáciles de reproducir.
• Se enviaba a personas
de distintas actividades.
• Aparecía una o dos
veces por mes.
• Mayormente era
entregado en mano.
En una habitación
prestada en algún lugar, que todavía era seguro, un periodista apurado por las
circunstancias tan adversas, dolido por las muertes de su hija Victoria y su
amigo Paco, lee los cables que le llegan clandestinamente y trata de
organizarlos para no faltar a la verdad. De manera pulcra y artesanal redacta
los partes de ANCLA. También escribe cartas. Él tiene que contar lo que pasa,
quiere vencer al terror frente sus narices. Se seca el sudor de la frente y
sigue su labor. Durante sus últimos tres meses de vida no descansó para nada.
Entre sus últimos escritos es imposible soslayar su ya histórica Carta Abierta
de un escritor a la
Junta Militar , la que comienza de esta manera: “La censura de prensa, la persecución a
intelectuales, el allanamiento de mi casa en el Tigre, el asesinato de amigos
queridos y la pérdida de una hija que murió combatiéndolos, son algunos de los
hechos que me obligan a esta forma de expresión clandestina después de haber
opinado libremente como escritor y periodista durante casi treinta años.
El primer aniversario de esta Junta Militar
ha motivado un balance de la acción de gobierno en documentos y discursos
oficiales, donde lo que ustedes llaman aciertos son errores, los que reconocen
como errores son crímenes y lo que omiten son calamidades”.
Este documento cuenta
detalladamente las atrocidades que se cometían contra el pueblo argentino.
También demuestra que además de acabar con la “subversión” las FF.AA venían a
imponer un modelo económico, cuando escribe por ejemplo: “En la política económica de ese gobierno debe buscarse no sólo la
explicación de sus crímenes sino una atrocidad mayor que castiga a millones de
seres humanos con la miseria planificada. En un año han reducido ustedes el
salario real de los trabajadores al 40%, disminuido su participación en el
ingreso nacional al 30%, elevado de 6
a 18 horas la jornada de labor que necesita un obrero
para pagar la canasta familiar, resucitando así formas de trabajo forzado que
no persisten ni en los últimos reductos coloniales.
Congelando salarios a culatazos mientras los
precios suben en las puntas de las bayonetas, aboliendo toda forma de
reclamación colectiva, prohibiendo asambleas y comisiones internas, alargando
horarios, elevando la desocupación al récord del 9% 12 prometiendo aumentarla
con 300.000 nuevos despidos, han retrotraído las relaciones de producción a los
comienzos de la era industrial, y cuando los trabajadores han querido protestar
los han calificados de subversivos, secuestrando cuerpos enteros de delegados
que en algunos casos aparecieron muertos, y en otros no aparecieron”.
- El
paso a la eternidad.
El viernes 25 de marzo
de 1977 Rodolfo Walsh esperaba comer un asado en su flamante casa de San
Vicente, y a pesar de tanto horror dictatorial celebrar el nuevo hogar y sobre
todo, el nacimiento de su nieto. Su compañera, hija, nieto y yerno se
sorprendieron al estar llegando y no ver el humo del almuerzo, ya que eran
alrededor de las once de la mañana, por el contrario encontraron una casa
bombardeada. Unos momentos antes en el cruce de las avenidas San Juan y Entre Ríos, Walsh daba su
última batalla contra la dictadura, ya no con una máquina de escribir sino con
un viejo 22 en una mano y en la otra su maletín con varios ejemplares de la Carta Abierta.
Parapetado detrás de un árbol recibió las ráfagas de metralla y cayó. Sobre
esos cobardes verdugos poco se sabe pero de Rodolfo Walsh se sabe y mucho.
“…y cuando las ráfagas que sonaban en la
tarde abrieron una llaga incurable en la memoria, el pueblo aprendió que estaba
solo y que debía pelear por sí mismo, y después que las figuras se perdieron en
los límites del parque, el pueblo aprendió que estaba solo y que debía pelear
por sí mismo y que de su propia entraña sacaría los medios, el silencio, la
astucia y la fuerza, mientras un último golpe lanzaba al querido Walsh del otro
lado de la cerca donde permaneció insensible y un héroe en la mitad del
camino…”(versión alterada del cuento “Un oscuro día de justicia”, 1967, Rodolfo
Walsh)
Rodolfo Walsh “el periodismo o es
libre, o es una farsa”
Decidimos publicar
una nota biográfica del compañero que, mas allá de las diferencias políticas,
hizo del periodismo un arte de liberación. Hoy que tanto se habla sobre la
influencia de los medios en la subjetividad de nuestra clase, repasar el
accionar de compañeros como Walsh nos parece indispensable para refrescar lo
oportuno, corregir los errores y avanzar en la batalla ideológica contra el
capital.
1.
La
infancia.
Dora Gil y
Eduardo Walsh se miraron, trataron de buscar una solución honrosa, una salida
viable para sus tres críos. En Lamarque, Río Negro, la crisis económica los apremiaba.
Finalmente, decidieron “repartir” a sus hijos: dos fueron con sus abuelos y
uno, Rodolfo, al Instituto Fahy, en Capilla del Señor. Allí, en ese colegio
irlandés para huérfanos y pobres, el muchacho estuvo un tiempo hasta que lo
trasladaron a una sede de la institución en Moreno, Buenos Aires. Ese escenario
que asimilaba a través de sus grandes anteojos le sirvió para escribir algunos
de sus cuentos. Es que el lugar era como un gigantesco monasterio, con sótano,
y celadores estrictos. Tal vez desde esa miserable niñez ya soñaba con su
Pulitzer, que de todos modos, nunca llegó.
De joven,
la miseria le siguió los pasos. Cursaba el profesorado de Letras en la Facultad de Humanidades
de La Plata sin
un cobre en el bolsillo pero con las pretensiones calientes. En esa escasez,
cada tanto acompañaba a su novia a la casa y fingían que se despedían ante la
mirada de los padres. Pero lo que en realidad sucedía era que Elina pasaba por
la cocina, armaba un sándwich, subía a la planta alta de la casa y desde su cuarto,
envuelta y atada, la cena de Rodolfo, llegaba a sus manos ateridas que
esperaban expectantes en la vereda.
2.
Su apoyo a la Revolución Libertadora.
De a poco irá dando sus
pasos en la política local. Participó en la Alianza Libertadora
Nacionalista, y claro que apoyó el golpe de septiembre del ´55. Incluso
escribió un artículo bastante pomposo, en homenaje a tres hombres de la
aviación naval caídos en combate. “Cuando
se escriba la historia de la revolución de setiembre, la base aeronaval
Comandante Espora ocupará un lugar destacado. Se comprobará entonces que el
papel de la aviación naval en el sur de la provincia de Buenos Aires fue tan
decisivo como la acción del ejército y la aeronáutica en Córdoba y Mendoza, o
la presencia de la flota en el Río de la Plata ”, escribió. Sin embargo y a pesar de la
carga heroica que reposa en estos pilotos de la revolución, la nota fue vetada
por la Marina.
3.
La vuelta
de página.
“Sobre los cuerpos tendidos en el basural, a
la luz de los faroles donde hierve el humo acre de pólvora, flotan algunos
gemidos. Un nuevo crepitar de balazos parece concluir con ellos. Peor de pronto
Livraga, que sigue inmóvil e inadvertido en el lugar en que cayó, escucha la
voz desgarradora de su amigo Rodríguez, que dice:
-¡Mátenme! ¡No me dejen así! ¡Mátenme! Y
ahora sí, tienen piedad de él y lo ultiman”
Los
episodios de José León Suárez cambiaron radicalmente su postura sobre tal
revolución. Era allá por el ´56, entre cafés varios y juegos de ajedrez, cuando
la historia le cae de sorpresa. “El fusilado que vive”, cambió la vida de
Rodolfo Walsh y la de toda su familia. En esa época su casa era una escuela
para niños con problemas de vista, su esposa era la directora de la
institución, por lo que le permitieron vivir en las habitaciones del primer
piso. El lugar era una estructura típica de fines del siglo XIX, un caserón
amplío, luminoso y frío. En aquellos años posteriores a Operación Masacre
comenzó la persecución. Todavía reinaba la Libertadora. Es
así que anduvo de aquí para allá, viviendo de prestado en casa de amigos por
Merlo y Tigre. Para esta altura, ya se había separado de su mujer.
En esta
forma de trabajar Walsh encontró la práctica de un periodismo testimonial, de
denuncia. “Cuando escribí esta historia,
yo tenía treinta años. Hacía diez que estaba en el periodismo. De golpe me
pareció comprender que todo lo que había hecho antes no tenía nada que ver con
una cierta idea del periodismo que me había ido forjando, y que esto sí –esa
búsqueda a todo riesgo, ese testimonio de lo más escondido y doloroso-, tenía
que ver, encajaba en esa idea”, reflexionó. Y parado desde esa conclusión,
se lanzó tras otra historia oculta de la Fusiladora , la del caso Satanowsky. Sin embargo,
el resultado fue el mismo: “los muertos,
bien muertos; y los asesinos, probados, pero sueltos”. Claro que las
persecuciones y amenazas estuvieron presentes, pero las convicciones de Walsh
no conocían la capitulación, él sostenía que “el periodismo o es libre, o es una farsa”. La dictadura gorila iba
llegando a su fin.
4.
“El sistema
no encarcela a sus hombres: los premia. No encarcela a sus verdugos: los
mantiene. Y Augusto Vandor es un hombre del sistema”.
Más
curtido, más enojado y sobre todo escéptico ante esa imagen de justicia que se
vende siempre, encaró el famoso tiroteo en la confitería Real de Avellaneda.
Estaba en su casa, con su compañera de entonces, Lilia Ferreira, cuando se
enteran de la noticia: Rosendo García había muerto. Ante la revelación del
croquis que ve en el diario, recrea el acto en su departamento con Lilia en el
piso y un hilo que él sostenía parado en el supuesto ángulo de tiro.
Siguió la línea que sus instintos le marcaban y dio cuenta de la
infección que comenzaba a comer al sindicalismo. Su libro ¿Quién mato a Rosendo?, desentraña el manejo de los jerarcas
sindicales, el entreguismo y la forma en que se “deshacían” de los obreros
combativos y potenciales opositores. Así, una vez más queda a las claras, que
las actuales “patotas sindicales” no son para nada novedosas ni originales. Los
métodos se heredan en todos los campos.
5.
Sus primeros pasos en la
militancia política.
"Todos los poderosos se
van a unir contra nosotros. Es posible que intenten la formación de otro
cuerpo. Es posible que vayan a los ministerios para decir que este Congreso es
nulo. Tal vez no tengamos edificio, tal vez no tengamos personería, tal vez no
tengamos esta poca libertad con que lo estamos desafiando todo… Pero este
Secretariado y este Consejo Directivo, a la luz o en la clandestinidad, son las
únicas y legítimas autoridades de la
CGT , hasta que podamos reconquistar la libertad y la justicia
social y que le sea devuelto al pueblo el ejercicio del poder"
Lo citado
anteriormente es el prólogo de la
CGT de los argentinos. Allí se siente claramente la decisión
y la firmeza de sus ideas. Para principios de los ´60 estaban en formación
incipientes organizaciones guerrilleras, aunque el periodista todavía no había
decidido la vía armada. Tal vez fueron sus hijas, Victoria y Patricia, que de
manera burlona le dijeron que “se dejará de joder con la literatura”, y hayan
hecho cambiar de parecer a su padre. Ambas ya militaban.
Comenzó en las FAP (Fuerzas
Armadas Peronistas) y luego ingresó a
Montoneros en los ’70 como jefe de inteligencia. Desde su cargo planificó
diversas acciones militares pero desde 1974 cuestionaba muchas de las
decisiones de la conducción nacional de Montoneros, aunque permanecía en la
organización que él avizoraba que se hundía irremediablemente. Escribió un
documento en donde detalla las falencias de la organización: “Nuestras formas
organizativas deben ser la organización o el Partido Montonero -que incluye a
todo lo que genéricamente llamamos fuerza propia- y el
Movimiento Peronista. Eso es lo que existe y a partir de ahí debemos construir.
De otro modo invertimos enormes esfuerzos poniendo todo el Partido a la tarea
de inventar el Movimiento Montonero, que no tendrá existencia real”. Además
crítica el accionar y la falta de autocrítica por parte de la conducción
nacional, sigue escribiendo: “Decidimos el fracaso total de los planes del
enemigo y seguimos subestimándolo. Esto es muy grave y pensamos que en el fondo
obedece a la incomprensión sobre nuestra propia historia”.
6.
Cadena Informativa, ANCLA y
el golpe del ´76.
“CADENA
INFORMATIVA es uno de los instrumentos que está creando el pueblo argentino
para romper el bloqueo de la información. CADENA INFORMATIVA PUEDE SER USTED
MISMO, un instrumento para que usted se libere del terror y libere a otros del
terror. Reproduzca esta información, hágala circular por los medios a su
alcance: a mano, a máquina, a mimeógrafo. Mande copias a sus amigos: nueve de
cada diez las estarán esperando. Millones quieren ser informados. El Terror se basa en la
incomunicación. Vuelva a sentir la satisfacción moral de un acto de libertad.
DERROTE AL TERROR. HAGA CIRCULAR ESTA INFORMACIÓN”
Tanto
Cadena Informativa y la
Agencia de Noticias Clandestina (ANCLA), representan una
interesante experiencia de difusión popular. Se desarrollaron en una dictadura
qué sólo podía darse legitimidad con la más extrema violencia y con una férrea
censura a la prensa. Esto último fue uno de los primeros objetivos a concretar
por la Junta Militar.
El 24 de marzo de 1976 el bando número 19 de la Junta anunció que se
recluiría por diez años “al que por
cualquier medio difundiere, divulgare o propagare noticias, comunicados o
imágenes con el propósito de perturbar, perjudicar o desprestigiar la actividad
de las Fuerzas Armadas, de seguridad o policiales”. También se dictaron
decretos específicos para sacar de circulación a la prensa política. Así
desaparecieron: Nuevo Hombre, Nuestra Palabra, Tribuna Popular, La Yesca , Posición Nacional e
Información.
Las radios y estaciones de televisión en manos del Estado no
presentaban más problema que elegir un interventor que estuviera de acuerdo con
la política reinante. Por lo tanto, el único camino que le quedó a Rodolfo
Walsh para tratar de crear una resistencia popular fue la clandestinidad, con
medios simples pero efectivos.
A tres meses del golpe, reunió a un grupo de periodistas y armó
una extensa red de informantes. Varios lo pagaron con su vida: Eduardo Suárez,
Luis Guagnini entre los periodistas, el conscripto de la Escuela de Mecánica de la Armada Sergio
Tarnopolsky (asistente del teniente de navío, Jorge Acosta, y testigo de
múltiples torturas). Con él desaparecieron sus padres, su hermana de 16 años y
su esposa. La misma suerte corrió Mario Galli, un ex guardiamarina que había
participado en 1972 en el alzamiento de la ESMA en apoyo al regreso de Perón. Su madre y esposa
embarazada también desaparecieron.
Una vez que la red estaba asegurada creó ANCLA. Basada en una
estructura artesanal y alimentada por la información popular, sus cables se
enviaban por correo a las redacciones, a los corresponsales y a publicaciones
internacionales. En ellos había desde testimonios de sobrevivientes a
entrevistas con obreros que relataban la situación dentro de las fábricas.
Además de informes con los procedimientos de las fuerzas especiales de
seguridad, el sistema de defensa de la
ESMA y el aumento de sueldo a los militares.
En paralelo con ANCLA también creó Cadena Informativa que
presentaba algunas diferencias con la primera:
• La escribía Walsh y
no sus colaboradores.
• Constaba de breves
textos, de una o dos carillas fáciles de reproducir.
• Se enviaba a personas
de distintas actividades.
• Aparecía una o dos
veces por mes.
• Mayormente era
entregado en mano.
En una habitación
prestada en algún lugar, que todavía era seguro, un periodista apurado por las
circunstancias tan adversas, dolido por las muertes de su hija Victoria y su
amigo Paco, lee los cables que le llegan clandestinamente y trata de
organizarlos para no faltar a la verdad. De manera pulcra y artesanal redacta
los partes de ANCLA. También escribe cartas. Él tiene que contar lo que pasa,
quiere vencer al terror frente sus narices. Se seca el sudor de la frente y
sigue su labor. Durante sus últimos tres meses de vida no descansó para nada.
Entre sus últimos escritos es imposible soslayar su ya histórica Carta Abierta
de un escritor a la
Junta Militar , la que comienza de esta manera: “La censura de prensa, la persecución a
intelectuales, el allanamiento de mi casa en el Tigre, el asesinato de amigos
queridos y la pérdida de una hija que murió combatiéndolos, son algunos de los
hechos que me obligan a esta forma de expresión clandestina después de haber
opinado libremente como escritor y periodista durante casi treinta años.
El primer aniversario de esta Junta Militar
ha motivado un balance de la acción de gobierno en documentos y discursos
oficiales, donde lo que ustedes llaman aciertos son errores, los que reconocen
como errores son crímenes y lo que omiten son calamidades”.
Este documento cuenta
detalladamente las atrocidades que se cometían contra el pueblo argentino.
También demuestra que además de acabar con la “subversión” las FF.AA venían a
imponer un modelo económico, cuando escribe por ejemplo: “En la política económica de ese gobierno debe buscarse no sólo la
explicación de sus crímenes sino una atrocidad mayor que castiga a millones de
seres humanos con la miseria planificada. En un año han reducido ustedes el
salario real de los trabajadores al 40%, disminuido su participación en el
ingreso nacional al 30%, elevado de 6
a 18 horas la jornada de labor que necesita un obrero
para pagar la canasta familiar, resucitando así formas de trabajo forzado que
no persisten ni en los últimos reductos coloniales.
Congelando salarios a culatazos mientras los
precios suben en las puntas de las bayonetas, aboliendo toda forma de
reclamación colectiva, prohibiendo asambleas y comisiones internas, alargando
horarios, elevando la desocupación al récord del 9% 12 prometiendo aumentarla
con 300.000 nuevos despidos, han retrotraído las relaciones de producción a los
comienzos de la era industrial, y cuando los trabajadores han querido protestar
los han calificados de subversivos, secuestrando cuerpos enteros de delegados
que en algunos casos aparecieron muertos, y en otros no aparecieron”.
- El
paso a la eternidad.
El viernes 25 de marzo
de 1977 Rodolfo Walsh esperaba comer un asado en su flamante casa de San
Vicente, y a pesar de tanto horror dictatorial celebrar el nuevo hogar y sobre
todo, el nacimiento de su nieto. Su compañera, hija, nieto y yerno se
sorprendieron al estar llegando y no ver el humo del almuerzo, ya que eran
alrededor de las once de la mañana, por el contrario encontraron una casa
bombardeada. Unos momentos antes en el cruce de las avenidas San Juan y Entre Ríos, Walsh daba su
última batalla contra la dictadura, ya no con una máquina de escribir sino con
un viejo 22 en una mano y en la otra su maletín con varios ejemplares de la Carta Abierta.
Parapetado detrás de un árbol recibió las ráfagas de metralla y cayó. Sobre
esos cobardes verdugos poco se sabe pero de Rodolfo Walsh se sabe y mucho.
“…y cuando las ráfagas que sonaban en la
tarde abrieron una llaga incurable en la memoria, el pueblo aprendió que estaba
solo y que debía pelear por sí mismo, y después que las figuras se perdieron en
los límites del parque, el pueblo aprendió que estaba solo y que debía pelear
por sí mismo y que de su propia entraña sacaría los medios, el silencio, la
astucia y la fuerza, mientras un último golpe lanzaba al querido Walsh del otro
lado de la cerca donde permaneció insensible y un héroe en la mitad del
camino…”(versión alterada del cuento “Un oscuro día de justicia”, 1967, Rodolfo
Walsh)
19 DE JULIO, CAIDA DE LA DIRECCION DEL PRT
Historia de nuestra clase:
La caída de la dirección del P.R.T.
El lunes 19
de julio de 1976, a
las 15:00 horas, aproximadamente, un grupo militar irrumpió en el departamento
B, del segundo piso de una casa en la calle Venezuela 3145 de Villa Martelli.
Caen en combate Benito Urteaga, Fernando Gertel, Ana Lanzilloto, Liliana
Delfino y Roberto Santucho miembros de la dirección del Partido Revolucionario
de los Trabajadores.
Hoy, cuando
nos movilizamos contra el mismo régimen de explotación, que el PRT enfrentó, debemos recuperar la
memoria histórica y la búsqueda de la verdad, porque las actuales generaciones
de trabajadores, estudiantes, campesinos, obreros e intelectuales tienen que
construir un puente con este glorioso pasado. Levantando las banderas
revolucionarias, corrigiendo errores e impulsando un fuerte movimiento unitario
con el fin necesario de tomar el poder.
No
homenajeamos a los hombres y mujeres del PRT, recordamos y defendemos sus
ideales y su decisión de organización y combate. Decisión política que llevó a
nuestros compañeros hasta el límite defendiendo la Revolución Socialista
como único camino para ser libres.
Su lucha
permanente contra los dueños del poder y sus aliados marcaron un camino.
Ruta indeleble que indefectiblemente nos
llevará al triunfo revolucionario. Llevando la ideología marxista-leninista
como un método y no como letra muerta, tomando la práctica del Che, el ejemplo
de Vietnam, Cuba, Nicaragua, etc. La unidad de los revolucionarios era y es una
necesidad fundamental, y esta era una práctica constante del PRT.
A lo largo
de su historia participó e impulsó diferentes espacios de unidad. Abrazando las
ideas del internacionalismo proletario, que muy bien nos enseño el Comandante
Guevara, para romper las barreras fronterizas que nos impone la burguesía
militó en la Junta
Coordinadora Revolucionaria, relacionándose con partidos de
Uruguay: Tupamaros, Chile: MIR, Bolivia: ELN, que formaban parte de las guerras
de liberación en América y el mundo. A su vez, en el plano local, el PRT se
esforzó por mejorar las relaciones
políticas con otras organizaciones en argentina: PC, Montoneros, FAR, FAP,
OCPO, entre tantas otras. La norma fue trabajar rompiendo las barreras del
sectarismo para unificar posiciones de acción común entre las diversas
tendencias políticas.
Asimismo,
entendió que la lucha de clases es la lucha de masas, y que no existe
vanguardia revolucionaria sin inserción real en el pueblo trabajador. Su
participación activa en las distintas puebladas y conflictos de la década del
60 y 70 dan muestra de ello: Cordobazo, vivorazo, Rosariazo, Villazo,
Rodrigazo, etc. Frente a la necesidad de la inserción en el seno de la clase
trabajadora, estableció sólidos vínculos con destacados militantes políticos y
sindicales que no justamente pertenecían a la organización como Raimundo
Ongaro, Armando Jaime, René Salamanca, Mariano Pujadas y sobre todo con Agustín
Tosco, junto al trabajo cotidiano de los cientos de activistas y delegados
miembros de la organización. Fomentó la creación del Movimiento Sindical de
Base –MSB- como una expresión propia de
los trabajadores, y el FAS –Frente Anticapitalista por el Socialismo, como un
espacio amplio que unificara las voluntades de las miles organizaciones que se
subían al tren de la
Revolución.
Por ultimo
la construcción de un partido de cuadros necesito la formación de una escuela
donde poder formar a los compañeros para que asimilen científicamente la teoría
revolucionaria. Pero, como dijimos mas arriba, la teoría guevarista no es letra
muerta, sino que es la teoría de la praxis, y es en esa practica que se fueron
agudizando las contradicciones entre el campo popular y los dueños del poder.
Por esto que, consecuentemente con sus posiciones revolucionarias, forjó un
ejército del pueblo: ERP, formado por compañeros concientes que dejaron su vida
por la defensa de los intereses de nuestra clase.
Unidad en
la lucha fue y es la manera de llegar a las más amplias masas llevando las
ideas de la Revolución.
Hoy que se
avivan viejos discursos populistas, de equidad, desarrollo y justicia social,
no son más que viejas mentiras que una y otra vez nos quieren hacer creer. Como
planteaba el PRT la burguesía local en su
conjunto es incapaz de luchar por la liquidación de los padecimientos de
nuestra patria. El peronismo, ayer como hoy, es la expresión de la burguesía nativa y la
alianza de clases. Sostener la teoría de que será este sector privilegiado,
aliado y socio del imperialismo, quien guiará la suerte de nuestro pueblo es
una mentira que el kirchnerismo y sus aliados que quieren hacernos tragar,
eliminando la posibilidad de la construcción independiente del pueblo, la
teoría revolucionaria y la necesidad de la toma del poder.
Mario
Roberto Santucho, secretario general del PRT-ERP, siempre estuvo lejos del
oportunismo, del sectarismo, nunca rehuyó la lucha política, la discusión
fraterna, defendió el compañerismo, la humildad como doctrina y la construcción
del partido de cuadros y de combate. De esta manera forjó, a nuestro entender,
la mayor experiencia revolucionaria en la argentina.
DEBATE IDEOLOGICO
¿Es
posible llegar al socialismo por medio de las reformas?
Existe un debate continuo en nuestra sociedad en torno a cómo podemos
tener una vida humana, un trabajo digno, satisfacer nuestras necesidades, saber
que nuestros hijos tendrán un futuro, etc., etc. De aquí se desprenden un
abanico de respuestas que van desde el liberalismo más recalcitrante, a la
teoría revolucionaria del socialismo por la toma del poder, pasando por unos
cuantos matices de reformismo que siembran gran confusión a la emancipación de
la humanidad.
Las diferentes posturas suscriben desde las reformas
pequeñas en la administración del capitalismo, por un “capitalismo social”, como dijo hace poco la presidenta Cristina
Fernández, o un capitalismo “no salvaje”,
como mencionan continuamente en el Foro Mundial Social o, ya llegando a las
posturas corporativistas, se llegó a afirmar que la libertad de empresa, el
libertinaje de los negocios de las grandes corporaciones, que generan inmensas
ganancias para una minoría, asegurarían beneficios al resto de la sociedad
producto de la demanda de mano de obra y servicios. Teoría del derrame que las
últimas crisis, en las distintas economías del mundo, fueron demostrando lo que
las libertades a las corporaciones ocasionan para el conjunto del pueblo.
Más allá de nuestro claro rechazo hacia el último
planteo, y nuestra profunda convicción respecto a la necesidad concreta de la
toma del poder para la emancipación real y final de la clase trabajadora y el
pueblo, nos interesa debatir en el seno de las posturas reformistas por motivos
varios. En estos casos encontramos un conjunto de compañeros honestos que creen
en concepciones reformistas, voluntaristas y hasta vulgares haciéndole el juego
a los enemigos históricos de la clase trabajadora: la clase patronal. Estos
últimos son defendidos a capa y espada por filósofos, intelectuales y políticos
que con gran calidad argumentativa desvían la organización por la liberación
del pueblo. Son muchos los compañeros que repiten que las teorías revolucionarias
por la toma del poder ya ha quedado fuera de tiempo, que hay que inventar
salidas nuevas a los flagelos de la humanidad, y que hay que construir “con lo que hay”, marcando un fuerte
rasgo de posibilismo a nuestra intervención como sujetos de cambio de la
realidad existente.
En el marco de los que sostienen la posibilidad de la
reforma por un “capitalismo con rostro
humano” también están quienes aluden a las teorías de cooperativismo como
forma de emancipación, los post modernistas que cuestionan la necesidad de la
toma del poder y, es mas, la existencia real de poder o, los reformistas que
desde hace décadas engañan a las masas con la idea de que por medio de reformas
parciales se irá generando lentamente las condiciones materiales para la
emancipación de la clase trabajadora y, en consecuencia, la construcción por
etapas del socialismo. La función histórica del peronismo en argentina fue
justamente esta, adormecer el ánimo revolucionario de las masas, encajonar la
lucha por el poder y la construcción del socialismo, generando falsas
expectativas en un Estado patronal que ira mediando los intereses de los
patrones y el pueblo trabajador para alcanzar la llamada “equidad social”. El “fifty - fifty” que tanto hablaba Perón
deja de lado que un 50% de las riquezas eran repartidas entre millones de
trabajadores y el otro 50 entre un puñado de empresarios que seguían
enriqueciendo a costa de la explotación de los trabajadores. Hoy el peronismo
es menos ambicioso, como toda segunda parte, pero sigue engañando a las
mayorías con discursos de distribución, equidad y dignidad manteniendo los
negocios de unas minorías, concentrando el capital en pocas manos, etc. Todos
argumentos funcionales a adormecer y conciliar la irreconciliable contradicción
de clases.
Quizá resulte un poco confuso el planteo pero
trataremos de ir ordenándolo lentamente.
“Otro
mundo es posible” es la
consigna en los foros y encuentros anticapitalistas en distintos lugares del
planeta, el tema es cuál y cómo construirlo. Existe una corriente del
pensamiento que esta muy de “moda”, si así se puede decir, en distintos
sectores de nuestra sociedad que proviene de la academia Francesa del pensamiento
filosófico y que hizo un gran estallido luego de la caída del Muro de Berlín.
Conciente o inconcientemente la teoría de los Negri, Foucault, Althusser, etc.,
es reivindicada por miles de compañeros como parte de las nuevas corrientes del
pensamiento filosófico y, en consecuencia, como herramienta nueva hacia la
liberación de la humanidad. Sin embargo, lo que aquí se expone son las viejas
conclusiones reformistas en contra de la necesidad y posibilidad de la toma del
poder por parte de la clase trabajadora. Teorías que le encontramos su raíz, no
tan nueva, hacia fines del siglo 19 por Eduard Bernstein, que fomentaban las
practicas reformistas como vía única y necesaria en la táctica hacia la
formación y aplicación del socialismo. Estos teóricos dejan de lado la cuestión
del poder o, mejor dicho, lo reducen a pequeños espacios de confrontación
argumentando que el poder esta presente en todos lados, y que la lucha ganada
en esos pequeños espacios forma parte de pequeñas conquistas de poder por parte
de los sectores populares, que hacen a la libertad del ser humano. En este
sentido es que se realzó el cooperativismo como método de emancipación y
dignidad humana, argumentando que el trabajador ya es libre, ya no es explotado
por un patrón porque depende de su propia capacidad de organización. Sin
embargo, cuando el patrón se va ni es sinónimo de liberación, ni del fin de la
explotación, ni mucho menos el fin de los problemas para los trabajadores. El
trabajador debe auto explotarse para generar riquezas, debe comprar insumos,
debe vender su producción, y debe regular su producción de acuerdo a la
realidad también del mercado, que es, en todos los casos, capitalista.
A su vez, existen otros intelectuales que fomentan la
teoría del cambio para que nada cambie
como es el caso de Holloway, hombre muy citado en nuestros días. Holloway viene
a profundizar la crítica al concepto de poder y la lucha revolucionaria por la
toma del poder. El intelectual hace una generalización de los procesos de las
masas en los diferentes lugares del mundo, argumentando que la teoría de la
revolución por la toma del poder es algo anacrónico, llegando a afirmar que el
poder es una “cosa” que contamina la pureza humana. Se ubica lejos, bien lejos,
de la teoría marxista leninista, que plantea el poder como una relación, y la
toma del poder como la construcción de esa relación social por parte de los
sectores explotados a fin de aplastar la tiranía de una minoría privilegiada.
Quizá la experiencia Zapatista en México, mas allá del respeto que le debemos
por ser parte de los sectores explotados de nuestra humanidad, en búsqueda
constante de superar su condición, sea un ejemplo practico de las posturas
postmodernistas en nuestros tiempos. La revolución zapatista se levantó en
armas en enero de 1994, formando “Juntas de Buen Gobierno”, escuelas,
hospitales y organización campesina para la producción agrícola, no obstante
debemos ser materialistas en nuestro análisis y aferrarnos rigurosamente a la
realidad ¿Cuánto ha mejorado la condición material de las comunidades
zapatistas desde entonces? Las posturas autonomistas en contra de la necesidad
de la toma del poder en México han aislado el movimiento que, pese a
encontrarse en una de las zonas más ricas del país por sus recursos naturales,
padece el asecho diario de los militares y paramilitares, el bloqueo económico
y comercial, el techo político y económico en pos de una revolución que
dignifique la realidad humana en Chiapas y México todo.
Otro ejemplo que nos puede, y nos debe, hacer
reflexionar es el caso del Chile de Salvador Allende. Aquel compañero que creyó
honestamente que la conquista del ejecutivo era el método y la vía hacia la
conquista del poder político, y que esta daría la consecuente transformación
estructural: político-económico-cultural de Chile. Experiencia que vio trunca
sus aspiraciones el 11 de septiembre de 1973. Este proceso llevo a un callejón
sin salida hasta al propio Allende que derivó en un río de sangre, casi dos
décadas de partido militar en el poder y el consecuente reflujo de la
organización revolucionaria de nuestros hermanos trasandinos. Confundir llegar
al gobierno con llegar al poder, es obviar donde reside el poder real de la
clase dominante, es omitir que si bien por medio del voto algunas piezas del
Estado capitalista (senadores, diputados, gobernadores, presidentes, etc.)
pueden ser elegidos, y que incluso en esas elecciones pueden ganar miembros o
representantes reales de nuestra clase, otros sectores claves del Estado que
ejercen la coerción como: las FFAA, policías, servicios de inteligencia,
jueces, carceleros, etc. no son sujetos a votación. A esto debemos sumarle la
enorme maquina de dominación cultural que responde a las empresas, como así
también el control real de las empresas que dominan la matriz económica de los
mercados locales e internacionales.
Esta es una vieja discusión, incluso con compañeros
que se reivindican de izquierda y hasta incluso marxistas. La postulación de
compañeros a cargos en el Estado como táctica que apuntala la estrategia revolucionara
divide las opiniones. Algunos compañeros argumentan que por esta vía se genera
un foro de debate continuo y defensa in situ de las necesidades del pueblo,
otros van más allá, diciendo que, como vimos anteriormente, la vía
parlamentaria de la reforma ira generando las bases para la liberación por
etapas, por medio de pequeñas conquistas que generen mayor libertad y dignidad
a las más amplias masas. Así como no todos los momentos son los propicios para
que estén maduras las condiciones reales para la revolución, no todos los
momentos son iguales a la hora de participar o no en las elecciones. Puede que
ciertos momentos de la coyuntura política concreta sean propicios para
participar en estos espacios y buscar ocupar algún puesto dentro del Estado.
Pero es justamente el carácter patronal del Estado el que siempre limitará
nuestras acciones. Como vimos anteriormente, la burguesía chilena y la
internacional le permitió a Allende trabajar durante décadas dentro del
parlamento chileno, ser una piedra en el zapato, y presentarse reiteradas veces
a las elecciones presidenciales. Pero, fue una vez asumida la presidencia y
tocados directamente los intereses de la clase dominante, (ejemplo estatización
de la minería y reforma agraria) lo que agudizo las contradicciones y expulsó a
Allende, y a su partido, fuera del control del Estado y reponiendo la
conducción con lo peor de la representatividad burguesa: el partido militar con
Pinochet a la cabeza. El propio Che Guevara vivió en carne propia lo ocurrido
para principios de los años 50 con el Guatemalteco Jacobo Arbenz, derrocado con
la clara participación del imperialismo yanqui. En aquel momento eran los
intereses de Rockefeller los que estaban en juego por las reformas impulsadas
por el gobierno de Arbenz. El monopolio era dueño de grandes latifundios donde
funcionaba, entre otras corporaciones, la United Fruit Company.
En nuestro tiempo vemos como la clase dominante no
permite reformas que toquen sus intereses, en cuanto sus privilegios son
cuestionados sacan a la calle todo su arsenal mediático, económico, político y
hasta militar para marcar quien tiene el poder. Desde los intentos de
separación y ataques xenofóbicos contra Evo Morales, que otorgo ciertas
concesiones a un pueblo históricamente expoliado, como los golpes de estado en
Venezuela, Ecuador y Honduras. También vemos como se le marcó el terreno a
Brasil y Uruguay cuando quisieron tocar a las FFAA, o Paraguay y Argentina
cuando intentaron meter mano tibiamente en cuestiones relacionadas a los
terratenientes.
Por todo esto que, apuntar estratégicamente la
construcción política por medio de las reformas parciales, en busca de lo
primero que nos planteamos: ¿Cómo tener
una vida mas humana? y, en este marco, desarrollar la organización política
en vías a la construcción del socialismo, no podemos esperar otra cosa que el
fracaso. El Che decía, en su libro “guerra
de guerrillas un método”, que mas allá del método para lograr un fin, en
este caso la guerrilla, ese fin estratégico para todo revolucionario debe ser
la conquista del poder político. Podríamos agregar que como señaló Rosa
Luxemburgo en su extensa polémica hacia los presupuestos de Bernstein, “quien elije la vía de la reforma como método
de construcción del socialismo no elige en realidad un camino más tranquilo,
seguro y lento hacia el mismo fin, sino un fin diferente. Es decir, negar la
necesidad de la toma del poder como método necesario en la construcción del
socialismo, es afirmar el trabajo cotidiano entorno a la reforma de esta vieja
e injusta sociedad, y no el trabajo arduo, lento y doloroso para formar una
sociedad nueva”.
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