NO HAY REVOLUCIONES TEMPRANAS..... CRECEN DESDE EL PIE!
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domingo, 1 de abril de 2012

Minería, el debate esta abierto.


Febrero se lleno de “debate” en torno a la minería, de duras críticas por parte de la prensa y de los “representantes” políticos a los gobiernos nacional y provinciales, incluso en el reparto también la ligaron los manifestantes.

El cerco mediático se ha restaurado en torno al tema minero en el país. Conflictos que en algunos pueblos han tenido un largo desarrollo de grandes enfrentamientos por parte de la población y que hubo logrado la expulsión de las empresas y el freno a varios proyectos… si algo tiene de bueno esta situación, por así decirlo, es que nos permite tomar distancia de la inmediatez para reflexionar y, en todo caso, plantearnos algunas de las preguntas evitadas intencionalmente por la misma prensa y “representantes” políticos que tuvieron que salir a hablar de la minería. No podemos dejar de renombrar que el tema lo ha instalado la lucha de los pueblos y que estos buscadores eternos de consenso y legitimación no pudieron más que “debatir”.

El debate planteado en torno a la minería tiene tanto de sinceridad como tuvieron de democrático las conferencias de prensa que dieron De Vido y el saliente Schiavi, en la que los periodista debían cerrar la boca, estaban prohibidos hacer preguntas, respecto del accidente de Once, las 51 muertes y los más de 700 heridos. Pero en estos días en los que el Estado será querellante en esta causa, evitando así la acusación en los juicios que las familias de las victimas iniciaran, no sabemos por qué un tema tan crucial para el país, como lo es el desarrollo minero, desapareció de los diarios y la tele, de la radio y los medios masivos de comunicación en general, oficialistas y opositores.

¿Qué esta sucediendo en los pueblos de Tinogasta, Famatina o Belén (para nombrar algunos de los más conocidos)?, ¿En qué estado se encuentran los luchadores hostigados por la represión? ¿Bajó el nivel de tensión allí donde la falta de muertos por la represión fue solo pura suerte? ¿qué pasó con los periodistas del grupo clarín tan preocupados por la causa, acaso encontraron otro frente por donde golpear al gobierno?

El debate minero.

Está claro que el eje de esta discusión se corrió, de la “autodeterminación del pueblo” pasamos a hablar de si “la minería es buena o mala” y a plantear una dicotomía absurda “minería contaminante o no contaminante”. Los intereses encubiertos estaban a la vista de unos y otros que buscaron desviar el debate hacia callejones sin salida, hacia reformas capitalistas.

Es común escuchar a la casta política decir o repetir, que la minería contamina como cualquier industria queriendo así justificar los costos del “progreso”. Algo cierto, en el marco del sistema capitalista, donde es inevitable hablar de industria sin tener en cuenta su grado de contaminación e impacto ambiental. Lo que sí es evitable es que estos grupos económicos tengan luz verde para operar sobre territorio argentino con total autonomía, que dispongan de los recursos, y de los métodos de extracción, sin ningún tipo de regulación como fueron los enclaves productivos en la época colonial. Pero forma parte de las reglas del capitalismo financiero, la atracción de inversiones viene acompañada de estas prácticas coloniales. Este es quizá el argumento común de quienes reducen la cuestión minera al punto de vista nacional. Si las compañías que llevan adelante estos proyectos fuesen nacionales, o dejando gran cantidad de dinero al país quizá para ellos no seria tan aberrante.

Y si nos ponemos a mirar la cuestión desde el lado ambiental nos molesta preguntarnos por qué el gobierno hace oídos sordos a este reclamo y trata de tapar el punto creando una comisión, corporación de provincias mineras comprometidas en la defensa del medio ambiente y los recursos estratégicos. Este nuevo organismo no es más que una fantochada del gobierno que mas que defender los recursos estratégicos en armonía con las necesidades humanas parece estar defendiendo el negocio de las corporaciones mineras. Mas que hacer uso de la soberanía en el país parece estar entregando lo mas milenario y sagrado que tiene nuestra Indoamérica, que es la maravillosa cordillera de los andes, hoy dinamitada y dolorida por las perforaciones del capital multinacional. El imperialismo económico no tiene patria ni bandera  sino que es dueño de los negocios del mundo, en este caso, de la minería.

Y molesta realmente preguntar esto al gobierno que ayer de manera oportunista se puso a la cabeza de otra lucha ambiental, la del río Uruguay con epicentro en Gualeguaychú en contra de Botnia. Recordemos el “énfasis” que puso el gobierno para tratar de frenar el negocio de la empresa en el Uruguay del Pepe Mujica. Al gobierno le era fácil salir a “combatir” un proyecto contaminante del cual no iba a ver un centavo y encima sirvió para “unir” al pueblo argentino en un justo reclamo ambiental.

Contradicciones K.

Si vamos a las matemáticas un 54% del total de votantes en la última elección hace que entre uno y el que tiene al lado o enfrente, exista un ciudadano que haya depositado expectativas en el gobierno actual, probablemente siguiendo la línea del discurso y unos cuantos hechos del gobierno en estos últimos ocho años de ejercicio.  Y si averiguamos un poquito nomas de quienes son las UAC (Unión de Asambleas Ciudadanas), en boca de muchos por llevar adelante las actividades en contra de la minería, encontramos rápidamente que se componen de la mas variada diversidad política e ideológica, ya que como su nombre lo indica, la UAC reúnen al conjunto de ciudadanos que defienden lo mas inmediato allí en sus pagos, es decir el territorio y sus recursos. Muchos de los integrantes de las UAC afirman haber votado al gobierno, pero nunca estas políticas.

Es llamativo como el doble discurso se hace presente en cada conflicto, un gobierno que se pronuncia justamente por la soberanía argentina de las islas Malvinas, con los recursos naturales que debieran pertenecer al pueblo argentino y al mismo tiempo sostiene una economía extranjerizante en complicidad con grupos económicos transnacionales que depredan nuestros bienes y solo nos dejan lo que en sus países de origen les está prohibido por diversas leyes y reglamentaciones: contaminación en el ambiente, tierras arrasadas por estas prácticas que jamás volverán a recuperar su potencial si dejamos que avance el cianuro y el saqueo... Y si de control estatal se trata la tragedia de Once, el avance del monocultivo por parte de los pooles  de soja transgénica en zonas frágiles y un larguísimo etc. deja a las claras cual es el verdadero rol del Estado.

Algunas conclusiones del debate:

El gran tema de la cuestión no es si son nacionales o extranjeras las empresas, si aumento o no la solicitud de minerales producto de la demanda de oro luego de la crisis del 2006 o el crecimiento industrial de India o China. El eje del debate debe ser hasta dónde es posible la intervención del hombre en la naturaleza, dónde esta el eje de la necesidad productiva, en el hombre o en el mercado. En el marco del sistema capitalista las necesidades del mercado son las que marcan los ritmos de producción, los métodos, y sus consecuencias. El avance tecnológico hace que el hombre pueda sacar provecho de recursos antes inaccesibles, sembrar en zonas inimaginables, extraer riquezas de zonas anegadas y destruir una montaña entera para recoger el material minero disperso, antes imposible de comerciar. Por esto que el eje no son las regalías ni la bandera del enclave productivo, el eje es la humanidad, algo alejada de la gran mayoría de intelectuales, políticos y empresarios que ponen en el centro de la escena del debate al capital. El avance de los medios producción, la incorporación de tecnología cada vez mas sofisticada nos permite hoy tener los recursos técnicos para vivir en armonía con nuestro gran hogar: el planeta tierra. Por todo esto, que reducir el debate ambiental a cuestiones coyunturales si minería si o no, si pasteras si o no, no son mas que reduccionismos de un gran debate de fondo: el capitalismo como sistema político, económico y cultural no es sostenible con el desarrollo de la humanidad y a lo único que nos lleva es al colapso como especie, como planeta.

jueves, 29 de diciembre de 2011

EL MODELO AGROEXPORTADOR, CONCENTRACION DE CAPITALES Y NEGOCIADO ALIMENTARIO

Cuando la estructura económica marca un grado intenso de concentración y las políticas públicas favorecen esta tendencia la realidad es difícil de esconder debajo de la alfombra.

La concentración del capital es una realidad en la economía local. Si bien, como venimos sosteniendo, existe una mejoría económica en amplios sectores de la población hay una realidad innegable: los menos son cada vez menos y más ricos, y los más somos engañados con las migajas que se caen del banquete de quienes se la están llevando en pala. En el marco de la estructura económica argentina el sector agrícolo-ganadero no es una excepción a esta realidad.

Si bien hay nuevos proyectos y legislaciones que se tratan de enmarcar como medidas de corte progresista en el fondo es más de lo mismo. Aquí debemos ubicar dos grande anuncios realizados en los últimos meses, por un lado presentación por parte del gobierno nacional del “Plan Estratégico Agroalimentario y Agroindustrial (PEA) 2020” que se hizo casi al mismo tiempo que el proyecto de “Protección al dominio nacional sobre la propiedad de tierras rurales”, más conocido como ley de tierras, que en suma no es mas que la consolidación del modelo productivo agroexportador sojero y extractivo. La ley de tierras no toca derechos adquiridos, esto quiere decir que las que tienen nadie se las va a tocar, aun cuando las hayan comprado a precio vil, con prebendas de los poderes políticos de turno o por la fuerza como describimos antes.

El PEA tiene como meta ampliar la producción agropecuaria de 100 a 160 millones de toneladas de granos, extender la superficie sembrada de 34 a 42 millones de hectáreas, y aumentar las exportaciones agroalimentarias en un 145 por ciento. El primer tema de debate es que aquí no estamos hablando de aumento de la producción de alimentos, sino de granos que son producidos con vistas a satisfacer una demanda externa, en función de un mercado internacional que cotiza alto el precio de esta materia prima. Aquí nace una de las principales contradicciones del PEA ya que no es alimento para consumo humano lo que se produce sino mayormente soja, no solo para la producción de derivados que son, en muchos casos, alimento para el ganado de los países hacia donde se exporta, ejemplo China, sino para la producción de biodiesel como paradigma de la industrialización del agro. A su vez, haciendo un poco de memoria, esta nueva medida hecha por tierra aquel argumento que decía que la polémica ley 125, para las retenciones al campo, era una ley de corte proteccionista para diversificar la producción y mantener a raya el monocultivo de soja transgénica. Claramente mostramos que no se restringe el cultivo sino que se incentiva la producción del mismo. Por otro lado, para cumplir con los presupuestos del plan, mayor volumen de cosechas y superficie de cultivo, será necesario el avance de la frontera agropecuaria (ver nota “el modelo causo una nueva muerte”) a zonas donde las tierras son frágiles para el cultivo intensivo, con el consecuente deterioro del suelo, desplazamiento de comunidades y familias, desmonte, etc. A esto debemos sumarle las quejas realizadas por diferentes organizaciones campesinas, quienes tuvieron una modesta participación en el debate previo, pero poca influencia en las resoluciones finales de la ley, en cambio se sabe que Grobocopatel, “el rey de la soja”, fue uno de los que impuso pautas concretas en el plan.

Por otro lado lo que respecta a la tenencia de tierras podríamos decir que, para graficar la realidad del sector, en los censos del 2000, los primeros cuatro terratenientes del país eran el italiano Luciano Benetton, hoy el mayor terrateniente de Argentina; el húngaro George Soros, propietario de Cresud; y los argentinos Juan y Jorge Born (Bunge & Born) y Amalia Lacroze de Fortabat. En conjunto eran propietarios de dos millones de hectáreas, una extensión similar a la superficie de Bélgica. A su vez solo en la provincia de Buenos Aires existen 5 grupos económicos con una superficie superior a 20.000 hectáreas cada uno estas son los Bunge & Born, Lacroze de Fortabat, Bemberg, Werthein y los Blaquier, dueños a su vez del ingenio Ledesma. En suma los cinco grupos son propietarios de casi 400 mil hectáreas, mientras que, por otro lado, los 35 grupos agropecuarios más importantes de la provincia reúnen poco más de 1 millón y medio de hectáreas.

Pese a los bombos del ejecutivo nacional contra la extranjerización de la tierra existen dos situaciones que contradicen esto. China controlará la producción de 330.000 hectáreas en los valles rionegrinas, sobre un total de tierras aptas para agricultura de 500.000, esto sucede debido a que la nueva ley limita el problema a la discusión sobre los nombres que deben figurar en los registros de tierras, los cuales deben ser dueños argentinos, mientras permite que el manejo y control de las tierras pueda seguir en poder de los grandes capitales. En este caso los capitales chinos ya tienen una asociación con la empresa CRESUD de Eduardo Elsztain y con las empresas de Marcelo Mindlin que les da luz verde para presentarse como un proyecto económico nacional. El otro costado flaco de la ley es que hoy en día la tenencia de la tierra no es condición necesaria para producir y sacar suculentas ganancias. La ley no contempla la producción, el manejo y control de las tierras que son aspectos tan importantes como la propiedad de las mismas. Un caso ejemplificador de esto es el del ya nombrado Gustavo Grobocopatel, quien muchas veces se ha calificado a sí mismo como un “sin tierra” jugando con el paralelismo del MST de Brasil, a pesar de ser uno de los grandes empresarios del agro que tiene la argentina. De la totalidad de las tierras que controla y maneja Grobocopatel, menos del 20% son de su propiedad. Según él la facturación anual del grupo Los Grobo es de 900 millones de dólares en total. Entre 40 y 45 por ciento es en la Argentina, un 40 por ciento Brasil y cerca de un 15 por ciento Uruguay. Por otro lado el Censo Nacional Agropecuario (CNA) del 2002 se señalaba la disminución de la cantidad de hectáreas explotadas por sus propietarios, que entonces era -8,4 millones de hectáreas, y el crecimiento de la superficie explotada bajo distintos tipos de contrato, especialmente, el arrendamiento.

En este marco es que así como los chinos hacen sus negocios en Río Negro, en la provincia del Chaco, el gobernador del Frente para la Victoria, Capitanich ha firmado acuerdos con la empresa proveniente de Arabia Saudita del Sheik Al-Khorayef (Alkhorayef Group) para que dicha empresa pueda producir más de 220.000 hectáreas. Tanto los chinos como los saudíes no poseen “oficialmente” las tierras, pero si deciden qué, cómo y para qué son los enclaves productivos.


Apartado:

De las 48 mayores empresas agropecuarias del país más de la mitad son directamente extranjeras o tienen lazos con inversores externos. Entre 14,5 y 27 millones de hectáreas pertenecen hoy a capitales foráneos, lo que representa entre 5 y 10% del territorio continental. Esos porcentajes, sin embargo, crecerían a 8,3 y 15,5% si se comparan con la superficie productiva.

miércoles, 28 de diciembre de 2011

LA PROFUNDIZACION DEL MODELO CAUSO UNA NUEVA MUERTE

La lucha por la tierra, por los recursos naturales, por la vida se hace carne en cada rincón de nuestra basta argentina. Un nuevo hombre del pueblo regó con su sangre nuestro suelo.


“cuando salí de Santiago todo el camino llore. Llore sin saber por qué pero yo les aseguro, que mi corazón es duro, pero ese día afloje. Dejé aquel suelo querido y el rancho donde nací, donde tan feliz viví alegremente cantando, en cambio hoy vivo llorando, igualito que el crespín...” Añoranza.

Como venimos denunciando el modelo económico argentino que exprime el jugo de nuestros recursos naturales y los cuerpos de los trabajadores en jornadas inhumanas de trabajo, marca a fuego sus consecuencias.

En los pueblos de nuestro país los enfrentamientos son diarios para evitar el saqueo, la contaminación, la exclusión. Por culpa de unos pocos que cuentan con el amparo de un Estado servil, unas fuerzas de seguridad que se prestan a defender sus intereses y medios de comunicación que invisibilizan lo que nuestros ojos ven todos los días.

El ultimo 16 de noviembre en la ciudad de San Antonio al norte de Santiago del Estero, fueron atacados dos campesinos a balazos y un tercero a golpes de culata. Los resultado de este gravísimo episodio fueron las heridas de gravedad sobre Darío Godoy y la muerte de Cristian Ferreyra de 23 años, militante del MOCASE – Vía campesina. El asesinato se produjo por resistir el desalojo de una tierra que desde siempre habitó su familia. Los culpables directos son los hombres del empresario Ciccioli que llevaron adelante acciones que son frecuentes en Santiago del Estero, donde las comunidades campesinas vienen siendo hostigadas por el agro negocio y sufriendo agresiones que cuentan con el aval del Estado (ver cuadro “Algunos números del monocultivo”).

Esta situación se repite en distintos lugares del país. El avance de la frontera agropecuaria es un hecho. Las enormes ganancias para los hombres del monocultivo son carta blanca para el voraz avance del agro negocios que hace de los alimentos una mercancía, de la naturaleza un medio de producción intensivo sin tener en cuenta los daños presentes y futuros que generan en las comunidades que allí viven y en el equilibrio natural.

Las marchas se multiplicaron en distintos puntos del país. 'Asesinado por el agro negocio. Cristian vive, la lucha sigue', resumía la extensa bandera al frente de una de las marchas que se realizo en Capital Federal. El Movimiento Nacional Campesino Indígena (MNCI) enumeró cuatro niveles de responsabilidad: el modelo agropecuario, el gobernador Gerardo Zamora, el Poder Judicial provincial y el Gobierno Nacional. Desde la puerta de la Casa de Santiago del Estero en Buenos Aires el vocero del MNCI, Adolfo Farías, fue explícito: 'Hacemos público que vamos por el Gobernador, es el responsable de las represiones. No habrá más asesinatos en el monte santiagueño'.

¿Cuanta sangre debe seguir derramando nuestro pueblo? Cuanta hipocresía oficialista que no reconoce que estas muertes como la de los Qom de Formosa, la persecución de los asambleistas del Algarrobo, los asesinatos de Jujuy, y la larga lista que en los últimos 15 meses dejo 15 muertos, no son más que las consecuencias de un sistema económico, político y social que solo deja exclusión y muerte para los trabajadores.

Apartado:

Algunos números del monocultivo.

La secretaria de ambiente de la Nación precisa que Santiago del Estero es de las provincias lideres en desmontes: 515.000 has entre 2003 y 2007. Avance del monocultivo y devastación de bosques están directamente relacionados. En la zona noreste de la provincia, donde ocurrió el asesinato de Ferreyra,

La soja transgénica con usos intensivos de agrotóxicos fue autorizada en 1996. En el 2000 ya había 10.5 millones de ha en el país y en la actualidad alcanza 19.8 millones (el 56% de la tierra cultivada en la Argentina, equivalente a 500 millones de toneladas de soja). En Santiago del Estero en 1996 había 95.000has de este cultivo, en 2008 saltó a 629.000has y en 2010 a 1.1millones de has, es decir que en 2 años aumento el 75%.

Hasta octubre de 2010 había en Argentina 164 conflictos de tierras y ambientales, casi 8 millones de ha de tierras en disputa.

Monsanto, Dow, BASF, Bayer, Syngenta and DuPont denominados como los Seis Grandes son las multinacionales más poderosas del mundo, controlan el 74% del mercado global de los agrotóxicos y el 49% del mercado de las semillas. Su poder se ejerce, violando los derechos humanos a la vida, la salud y el sustento de todo el mundo. A su vez promueven agrotóxicos altamente contaminantes como lo son el Endosulfán, Paraquat y Neonicotinoides. Se estima que 355.000 personas mueren cada año por el uso de agroquímicos.

Otros casos de nuestra región:

En Brasil el 1% de la población controla el 46% de las tierras cultivables. Mientras que en Colombia 52,2% de las tierras son latifundios y están en manos del 1,15% de los propietarios, actualmente el 40% del territorio colombiano está pedido en concesión por multinacionales mineras.

viernes, 25 de marzo de 2011


¿A qué crisis nos enfrentamos?


Sufrimos una crisis nueva porque nunca la civilización del capital había desarrollado a la vez tantas contradicciones irresolubles y tantas fuerzas destructivas.

Caracterizar adecuadamente bajo qué tipo de crisis malvivimos, es imprescindible para no cometer errores estratégicos. Los datos sobre el desempleo, la muy débil e incierta recuperación económica mundial, las dificultades que amenazan a Brasil, Rusia, India, China, Sudáfrica, etc., el encarecimiento de alimentos, fármacos y energías, las hambrunas, la saturación de la capacidad de carga del planeta, el resurgimiento de las luchas populares en el Norte de África y en el corazón del imperialismo, la militarización, la contraofensiva de las burguesías, todo indica que no estamos ante una simple crisis. Ahora mismo existe una profunda inestabilidad financiera que tiene su origen en la abisal distancia entre la producción mundial de valor y el total de capital financiero. Por cada dólar de valor real existen casi 20 dólares flotando sin soporte material. Crisis financieras han existido, que se sepa, desde 1637 cuando pinchó la “economía de aire” pese a los esfuerzos de controlarla desde 1610. Según la industria y el comercio pierden rentabilidad, los capitales se vuelcan en el “juego bursátil”, en la “ingeniería financiera”, en la especulación de alto riesgo que al principio reactiva la economía pero luego la ahoga en un océano de deudas impagables.

Para salir de la crisis de finales de los ’60, el capitalismo lanzó la feroz contraofensiva neoliberal que obtuvo triunfos significativos pero no logró relanzar masivamente los beneficios. A mediados de los ’80 EEUU y Gran Bretaña forzaron la desregulación de los controles financieros instaurando el capitalismo “de casino”, de “dinero loco”. La URSS, minada por la burocracia y el ataque imperialista desde 1917, no pudo aguantar e implosión. Parecía que por fin el capitalismo había superando sus limitaciones y que se iniciaba la era la de la “economía del conocimiento”, “desmaterializada”; pero bajo la superficie se agitaban las contradicciones negadas por la propaganda. Crisis financieras y de deuda habían estallado en los ’80, en los ’90 emergieron las luchas de los pueblos y la catástrofe de los “tigres asiáticos”, supuestos ejemplos de la “nueva economía”. Un anuncio de lo que se avecinaba apareció en el corralito argentino a comienzos del siglo XXI, pero la enceguecida estupidez burguesa siguió dirigiéndose al desastre de 2007-2011.

¿Por qué han fallado las medidas impuestas desde comienzos de los ’70 pese a los períodos de recuperación y a las victorias contrarrevolucionarias? Por dos razones que nos llevan a la definición de la crisis actual como crisis “nueva” en la historia burguesa. Una razón es que la propia lógica interna del capital dificulta cada vez más la obtención de beneficios, lo que le obliga a la creciente intervención del Estado, al aumento de la explotación y de la represión, y al recurso de las guerras. Para salir de cada crisis estructural, el capitalismo necesita más sangre humana en cualquiera de sus formas que la que necesitó para salir de la crisis anterior. Un ejemplo, la proporción de dinero público que hacía falta en la década de 1930 para reactivar la economía era de 1 a 4, mientras que en la de 2000 ha sido de 30 a 4, y va en aumento. El problema es que apenas queda dinero público. Se estima que en 2010 la deuda de los 30 Estados más enriquecidos sea del 100% de su PIB, destacando la de EEUU. Como se están agotando las reservas, se agudiza la represión de los derechos democráticos y sindicales, y se multiplica la explotación económica y el saqueo imperialista.

La otra razón es que en la segunda mitad del siglo XX se materializaron tres nuevas contradicciones que aumentan exponencialmente los problemas del capital. Una contradicción es la posibilidad objetiva de la autodestrucción humana por una guerra termonuclear y bioquímica. En los ’80 se demostró que el invierno nuclear subsiguiente tapará la Tierra durante años bajo una radiactiva y envenenada oscuridad gélida que aniquilará la fotosíntesis y sólo dejará con vida cucarachas e insectos. Las fuerzas destructivas actuales pueden aniquilar más de 20 veces la vida humana. Esta es una de las razones que han impedido a EEUU recurrir a la guerra nuclear siquiera táctica y restringida, como ha estado a punto de hacerlo varias veces, porque sabe que inmediatamente se desencadenaría la “destrucción mutua asegurada”. El imperialismo estudia activar “holocaustos localizados” sobre zonas geoestratégicas según las urgencias y las circunstancias, lo que abriría una espiral muy difícil de detener.

Otra contradicción es el agotamiento de los recursos energéticos que llegarán a su pico de producción a partir de la década de 2030. Todavía existen muchos obstáculos e imponderables tecnocientíficos que impiden obtener las suficientes energías alternativas, y muchos estudios sostienen que ha acabado la época de la energía barata. Los biocombustibles son necrocombustibles porque desertizan y agotan las tierras, y porque con el maíz necesario para obtener 50 litros de bioetanol podría comer un niño durante un año. Apenas quedan nuevas tierras cultivables y la acidificación estanca la productividad de las cultivadas. La FAO advierte que el mayor costo energético encarecerá los alimentos, y que la pesca está al límite de su reproducción. El agua potable se reduce y la mitad de la humanidad tendrá problemas de suministro para mediados de este siglo. Y la otra contradicción es la catástrofe ecológica que se avecina. La década del 2000 ha sido la más calurosa desde que hace 130 se empezó a recoger datos. Los glaciares se derriten, lagos y mares se calientan, los océanos pierden anualmente el 1% de su fitoplancton, y se envenenan: el 64,7% de los niños de Gipuzkoa nacen con más mercurio en la sangre que el permitido, proveniente del pescado. China Popular necesitará tres siglos para revertir la desertización que sufre. En 40 años los bosques de la Amazonía se han reducido en un 20%. Todo indica que ya se han superado tres de los nueve límites planetarios que tiene la Tierra: cambio climático, biodiversidad y ciclo del nitrógeno.

Son contradicciones capitalistas porque han surgido de y con la expansión burguesa. No tienen su origen en el egoísmo humano ni el pecado de avaricia, sino en de acumulación de capital en el mínimo tiempo sin reparar en las desastrosas consecuencias presentes y futuras. El capital ha creado la militarización termonuclear y bioquímica, el agotamiento de los recursos y la catástrofe ecológica que exacerban la crisis, que pesan como plomo en las arruinadas arcas estatales. Aunque el “capitalismo verde” es una rama productiva muy rentable, ella sola no equilibra el caótico desequilibrio global porque la forma burguesa de vida lo impide. El 80% del CO2 lo emiten las grandes potencias industrializadas. Una persona necesita tres litros de agua al día, pero poner un kilo de carne en la mesa capitalista necesita entre 6000 y 20.000 litros de agua, y 10 kilos de cereales. Los menos pesimistas afirman que el capitalismo necesita los recursos de dos Tierras para mantener el consumo actual, pero los más informados sostienen que no bastaría.

Sufrimos una crisis nueva porque nunca la civilización del capital había desarrollado a la vez tantas contradicciones irresolubles y tantas fuerzas destructivas. El capitalismo es como el brujo que no puede controlar las fuerzas infernales que ha conjurado, sino a costa de generar mayores hecatombes futuras. Izquierdas revolucionarias debaten sobre si el dilema socialismo o barbarie, lanzado en 1915, no está siendo superado e integrado por el comunismo o caos. Nosotros ayudaremos con nuestra lucha por la independencia y el socialismo, por un Estado vasco, a que la práctica dilucide esta cuestión.

IÑAKI GIL DE SAN VICENTE
EUSKAL HERRIA 2011-III-6


APENDICE 1

La crisis financiera a la que hace referencia el autor es la que se conoció como “la tulipomanía”. Esto hace referencia a la euforia especulativa que se produjo en los Países Bajos en el siglo XVII que termino con la crisis desatada el 5 de febrero de 1637, luego de tres años de comenzar la especulación irracional.

Esta vez, el objeto de especulación fueron los bulbos de tulipán, cuyo precio alcanzó niveles desorbitados, dando lugar a una gran burbuja económica con su consecuente crisis financiera. El especial especulativo fue en ascenso hasta caer en picada por la superproducción de tulipanes, el alto costo de los mismos y la falta de demanda en el mercado.

El colapso de los tulipanes arrastró al resto de la economía en su caída, constituyendo uno de los primeros fenómenos especulativos de masas de los que se tiene noticia en la era del capitalismo.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Pueblos campesinos:

Masacre del Perú, una lucha reciente contra la burguesía, con larga historia en Indo America toda.
Por: Roberto Amarú

La masacre por parte de la administración burguesa de Alan García en el norte del Perú, durante el mes de junio, es una de las tantas expresiones de contradicción de intereses entre el pueblo en su conjunto y la burguesía. Minorías explotadoras que intenta sellar a sangre y fuego el camino de explotación capitalista en función a un beneficio personal y en nombre del mal llamado desarrollo. Entendemos que la lucha librada por los pueblos indígenas amazónicos son una de las tantos espacios donde habrá que librar una batalla constante y firme contra el imperialismo, y que la cuestión indigenista en particular y del campesino en general, no puede ser abordado como algo estanco o independiente del resto de las expresiones de opresión por parte de la burguesía al pueblo todo.
Desde el P.R.I.S., mediante esta herramienta de difusión que hemos llamado Sendas Guevarístas, saludamos la heroica lucha librada por los pueblos del Bagua y rendimos nuestra solidaridad difundiendo este conflicto.

Breve reseña histórica:Perú es una nación que deviene del choque violento del mal llamado encuentro de dos mundos posterior al arribo de Colon allá por el año 1492 en el caribe de nuestra mayúscula America. Previo a la conquista del continente indo americano por parte del imperio español, portugués e ingles, se desarrollaban en la región un sin numero de comunidades, organizados en sistemas de propiedad colectiva (comunismo primitivo), que sembraban, cazaban, se reproducción, innovaban, guerreaban, etc. con enormes capacidades y eficiencia. El modelo productivo del que participaban, entre otros, los más 70 millones de aborígenes asesinados por la conquista europea, lograba un equilibrio entre la satisfacción de las necesidades de los pueblos, con la protección y conservación de la naturaleza, de la cual se sabían parte inseparable. Las riquezas obtenidas en estas tierras, oro y plata principalmente, formaron parte del capital que la burguesía europea necesito para la posterior revolución industrial sucedida cerca de 200 años después. Conocida es la frase del escritor uruguayo Eduardo Galeano cuando en su libro Las Venas Abiertas de America Latina grafica que con la cantidad de plata extraída del cerro rico de Potosí, Bolivia, se podría construir un puente de plata que cruce el atlántico uniendo America con Europa. Las necesidades parasitarias de las minorías europeas que se apoderaron de los territorios sudamericanos, que sedientos del metal destruyeron todo lo que vieron a su paso, no dudaron un segundo en liquidar hasta el ultimo indígena que pudieron, ya sea en el campo de batalla, en las caserías o en las minas y cultivos en condiciones insalubres. Pasados los años y ante la necesidad de mano de obra, fueron los hermanos africanos los que cazados en sus lugares de origen, fueron hacinados en viajes eternos y vendidos como esclavos en estas tierras. Fue tal el crecimiento de esta practica que en zonas como Haití, Brasil, Cuba, Jamaica, etc. que la población negra conformo la inmensa mayoría de la población. Con la destrucción total de la organización originaria, se implantaron nuevas relaciones de producción que combinaban aspectos de tipo feudal con el incipiente modo capitalista y el régimen de esclavitud como relación entre explotados y explotadores. Esto trajo un sin numero de complicaciones, que no vienen al caso en este articulo, pero si cabe mencionar que fue el principio de una larga lucha de resistencia de los pueblos originarios y esclavos contra el sistema capitalista que buscaba implantarse hace ya 500 años atrás. Allí encontramos las rebeliones de Tupac Amaru, la independencia de Haití en manos de los esclavos africanos, las revueltas campesinas de Brasil, etc.

Los recursos naturales, ayer y hoy.Los recursos naturales de la región siempre fueron muy codiciados por la burguesía internacional, independientemente si nos referimos al periodo de la conquista o luego de la formación de las republicas. Antes fueron las carnes y cereales en Argentina, el cobre en Chile, el oro, caucho y algodón en Brasil, la plata en Bolivia, el arroz, guano y salitre en el Perú, el azúcar en centro America, etc. mientras que hoy se trata principalmente de los monocultivos (soja y árboles), petróleo, agua y yacimientos mineros que son parte de los principales recursos que las garras imperiales y burguesías nativas, asociadas a las primeras, intentan explotar. Esta situación viene trayendo en toda la región puntos de choque entre intereses contrapuestos desde lo económico y lo cultural. Los capitales foráneos buscan la ganancia dejando en el camino un tendal de consecuencias negativas que son ajenos a sus intereses. Sequía, muerte, contaminación, desocupación, enfermedades, deuda publica, son algunas de las consecuencias que se viven en nombre del “progreso”.
El Amazonas forma parte de un lugar estratégico, tanto para la vida de la humanidad, producto de su gran biodiversidad, como para la burguesía imperialista por su riqueza material en función de sus intereses, solo medible en valor monetario. De conocimiento público son los yacimientos de petróleo y gas que han sido encontrados en las últimas décadas en la región, que favorecieron a países como Venezuela, Bolivia, Ecuador y Colombia primero y Brasil mas tarde. También de conocimiento publico son algunos de los conflictos en relación al tema, como es el del país hermano boliviano con la región separatista de la medialuna del oriente (frontera con Brasil y Paraguay), que impulsado por los intereses de las transnacionales gasíferas y los terratenientes sojeros presionan para la independencia de esta rica región sobre el resto del país. Frente a las inmensas ganancias que se obtenían, estas zonas formaron parte de un lugar estratégico para el mapa mundial de reservas energéticas, lo que llevo a que grande multinacionales europeas, chinas y japonesas, junto con las rusas y norteamericanas a que se disputen la presa en detrimento del pueblo. Este abrumador panorama de saqueo, contaminación y muerte en relación a los hidrocarburos se termina de agudizar con el monocultivo en crecimiento que presiona sobre los aun extensos territorios de la selva amazónica, y los pequeños productores campesinos y pueblos originarios.

Petróleo, horizonte negro del PerúEn el marco de este saqueo se encuentra el Perú, país que en desgracia para muchos y gracia para pocos ha encontrado grandes yacimientos de petróleo en las zonas costeras y amazónicas. Luego del infame periodo del genocida de Alberto Fujimori como presidente de la nación, y de su sucesor Toledo, devino la segunda presidencia del líder del APRA (Alianza Popular Revolucionaria Americana) Alna García, que nada tiene de revolucionario y mucho de burgués. Este nefasto personaje tiene como principal antecedente represor los sucesos ocurridos en el año 1986 cuando, también ejerciendo la presidencia de su país otorgo impunidad a los autores de 261 muertes en la represión al motín realizado por los presos políticos pertenecientes a Sendero Luminoso en las cárceles, que demandaban mejores condiciones de reclusión. No conforme con tal terrible episodio, el vicealmirante Luis Giampietri Rojas, jefe de uno de los operativos, es el actual vicepresidente del segundo gobierno de Alan García. Pero también Alan es conocido por sus agachadas al imperio yankee favoreciendo el Tratado de Libre Comercio (TLC) que permite, entre otras tantas cosas, que empresas transnacionales ocupen tierras pertenecientes a los pueblos originarios del Perú.

TLC, vender el alma al diablo En mayo de 2004, comenzó a negociarse el TLC con Estados Unidos, tratado que elimina obstáculos al intercambio comercial, y además facilita el acceso a bienes, servicios y flujos de inversiones, a su vez incluye un paquete de modificaciones legislativas. Pretender que Perú intercambie comercialmente, en igualdad de condiciones y beneficios, en nombre del progreso con la primera potencia mundial es algo así como querer venderle hielo a los esquimales. Pero finalmente, el TLC fue suscrito en diciembre del 2005 en Washington, siendo presidentes Alan García y George W. Bush. La firma del tratado generó grandes movilizaciones ese año a lo largo y ancho del Perú. En junio de 2006 fue ratificado por Perú, y en diciembre de 2007 por los Estados Unidos. El 1º de febrero de 2009 entró en vigencia.

El TLC y la cuestión de la tierra:

Sabido es que la tierra constituye el bien fundamental de todo campesino, y el objeto de vida de los pueblos originarios, entendiendo a Naturaleza como la madre de todas cosas. Con la realización de este tratado son 63 millones de hectáreas las destinadas a parcelar en grandes propiedades de “5.000, 10.000 ó 20.000 hectáreas, pues en menos terreno no hay inversión formal de largo plazo y alta tecnología” diría el presidente García. Sin embrago, "La amazonía peruana constituye todavía hoy un área marginal, lejana, incomunicada, carente de infraestructura. Un espacio donde el Estado parece ausente, aunque no lo está al momento de promover proyectos extractivistas -en manos privadas- y disponer fuerzas de seguridad para garantizar su viabilidad" dijo en una entrevista Vladimir Pinto abogado del Programa de Defensa de Derechos Indígenas . Continuo diciendo que “En los últimos años kichwas y achuar (pueblos indígenas) libraron fuertes luchas por la remediación de los impactos socio-ambientales derivados de los derrames de crudo y aguas de formación y soportando represiones obtuvieron algunas mejoras,(…) enroladas en la Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana (Aidesep) luchan para poner freno a la privatización de los territorios y al avance de proyectos extractivas, cuando el 75% del amazonas peruano está concesionado a la actividad hidrocarburíferas” continuo Pinto.

Masacre del BaguaEl junio del corriente año se vivió una serie de episodios sangrientos cuando el gobierno ordeno la represión en manos del ejército, en la zona de Bagua al norte de Perú. Habían sido cortada la carretera durante unos 10 días por unos 2 mil 500 indígenas, como parte de una serie de protestas de unas 65 etnias amazónicas organizadas en la AIDESEP (Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana). Pero esta situación no es un hecho aislado en la larga lucha de los pueblos originarios amazónicos del Perú, que luego de la activación del TLC en el 2005 vieron agudizada su situación presente y futura.
A continuación haremos una pequeña reseña histórica sobre los sucesos que llevaron a la tragedia del 5 de junio del 2009 :
2005 y 2006: gestión del TLC entre Perú y Estados Unidos
Año 2006, el campamento de producción de la petrolera argentina Pluspetrol estuvo tomado dos semanas por el Pueblo Achuar y fruto de esa movilización lograron un acta donde la empresa reconoce en parte su responsabilidad en la contaminación y se compromete a tomar medidas de reparación, bajo la garantía del Estado peruano.
Noviembre, 2007: Alan García publica artículos en el diario El Comercio, defendiendo la explotación comercial de la amazonía peruana y obviando los derechos indígenas.
Diciembre, 2007: García obtiene autorización del parlamento para legislar por decreto durante 6 meses en función a la activación del TLC, incluso en temas relacionados a la región amazónica. Bajo estas circunstancias se sanciono el Decreto Ley 1090 (Ley Forestal y de Fauna Silvestre), uno de los ejes de la polémica, que deja fuera de protección a 45 millones de hectáreas, es decir al 64 % de los bosques de Perú pudiendo ser vendidos a capitales privados.
Marzo, 2008: toma del aeropuerto que tiene Pluspetrol en la comunidad de Andoas, la empresa junto con el estado nacional adoptaron la política de militarizar la zona, donde se produjeron torturas a dirigentes indígenas en las instalaciones empresa por parte de la Policía “Nacional”.
Junio, 2008: García promulga los decretos que permiten a las transnacionales explotar riquezas del subsuelo amazónico.
Agosto, 2008: comienzan las movilizaciones de los pueblos originarios contra los decretos, organizada por la Aidesep, presidida por Alberto Pizango
Abril, 2009: ante el silencio y la complicidad del Congreso, la Aidesep decide retomar las movilizaciones
Mayo, 2009: el gobierno declara “estado de emergencia” en la zona amazónica.
19 de mayo: la Comisión de Constitución del Parlamento declara el DL 1090 como inconstitucional, producto de la fuerte presión indígena.
22 de mayo: empieza a ser hostigado Pizango por “fomentar la rebelión, la sedición y la conspiración” contra el Estado peruano. Quien días atrás había invocado al “derecho a la insurrección”
26 de mayo se produce una masiva movilización en Lima en apoyo a la lucha amazónica.
4 de junio: la Defensoría Pública argumenta que los decretos presidenciales son inconstitucionales, por violar los derechos indígenas. El APRA con mayoría parlamentaria, impide al Congreso debatir la derogación de las leyes. El clima se tensiona.
5 de junio: en horas de la madrugada, efectivos de fuerzas armadas atacaron a más de 4.000 indígenas. Con tres helicópteros, 639 efectivos, armas de guerra y gases paralizantes causando más de 50 muertos indígenas y se calcula que hay hasta la fecha cerca de 400 desaparecidos. A esto hay que sumarle los 11 hombres muertos de las fuerzas represivas del estado burgués. Demostrando la brutalidad con la que operan estas fuerzas, testigos afirmaron que los militares incineraron cadáveres y los arrojaron al río para ocultar la masacre, a la vez que tomaron prisioneros heridos en los hospitales.
La zona quedo militarizada y los indígenas no pueden recoger los restos de sus compañeros muertos en los cerros aledaños, tratados como subproductos de la sociedad peruana por el propio Alan García, que si se encargo de recibir los cuerpos de los 11 policías muertos en Lima para despedirlos con honores.
Por otro lado, para completar el panorama de esta realidad, Alberto Pizango obtuvo asilo en Nicaragua junto con dos de sus colegas como resultado de la violencia y en calidad de perseguidos políticos. El número de indígenas que enfrentan cargos supera los 120. De los presos no hay registros exactos.
Si bien sabemos como los gobiernos burgueses manejan las estadísticas a su conveniencia, producto del rechazo generalizado en el Perú a la masacre, la popularidad del presidente cayó del 60% a menos del 25%. Además fue necesaria la creación de una comisión especial que investigue lo ocurrido con plazo hasta el 9 de diciembre para presentar sus conclusiones. Comisión a en la cual no depositamos confianza alguna, pero que son expresiones de la debilidad de la administración de Alan tras la obscena medida represiva contra el pueblo peruano.

Últimos datosEn la actualidad los pueblos amazónicos vienen perdiendo todos sus derechos. Con el avance de la explotación capitalista y sus consecuencias (guerras, desertificación, contaminación, enfermedades, división de clases, hambre, invasión cultural, etc.) ya son 150 mil los campesinos desplazados de sus tierras a la pobreza absoluta en las grandes ciudades, siendo el Perú el segundo país sudamericano con mayor cantidad de personas en esta situación. Sabemos que el gobierno burgués de Alan García no hará nada por evitar esta situación y que su administración es fiel a los intereses que lo pusieron en la presidencia. En las ultimas semanas se registraron exploraciones de las firmas Iamgold Perú S.A que opera en la extracción de oro en los 3 continentes teniendo ganancias por 460 millones dólares, y de la petrolera anglo-francés Perenco, entre otras. El Gobierno tiene la obligación legal de cumplir con la jurisprudencia de la Corte Interamericana con relación a las comunidades indígenas, al derecho a consulta y al derecho de propiedad sobre los Territorios Comunitarios de Origen (TCO) indígenas. Pero sabemos muy bien, debido a los antecedentes históricos y realidad actual, que las reglas burguesas son para que las cumplan los pueblos y no la burguesía.
Entendemos que la lucha de estos pueblos del Perú no es ajena a los que se encuentran en Brasil, Colombia, Ecuador, Guayanas, Surinam y Venezuela, es decir el resto de los campesinos de Indoamerica. Todos estos, al igual que el pueblo en su conjunto, se ven explotados y asesinados por las garras del imperialismo.
Como diría el revolucionario peruano José Carlos Mariategui desde puntos de vista socialistas no nos detenemos a analizar el problema del indio desde lo humanitario, sino desde el problema de la tierra, una reivindicación fundamentalmente económica. Pero para tal solución, como la del campesinado todo, no nos conformamos con la solución individualista del fraccionamiento de la tierra en pequeñas propiedades, que no es ni revolucionaria, ni bolchevique, ni socialista; sino que es ortodoxa, capitalista y burguesa. Para el problema de la tierra soluciones comunales, el socialismo en la agricultura y en la vida campesina.
Desde los bosques anegados del corazón indo americano, el pueblo se levanta, el pueblo sigue luchando contra el saqueo de los recursos naturales, contra el saqueo a la vida, contra el futuro negro y sombrío de la burguesía imperialista y sus obsecuentes administradores públicos. Minoría privilegiada que ha parasitado en nuestra America durante los últimos 500 años, pero que el pueblo mestizo y valiente que la compone sigue manteniendo el puño alto, fuerte y firme por un futuro más humano.