NO HAY REVOLUCIONES TEMPRANAS..... CRECEN DESDE EL PIE!

viernes, 25 de noviembre de 2011



En los últimos meses dos hechos políticos sacudieron a nuestra clase, los compañeros Joaquín Pérez Becerra y Julián Conrado fueron detenidos en tierras venezolanas y extraditados a Colombia donde aun se encuentran privados de su libertad.

Pérez Becerra es el director de la Agencia de Noticias Nueva Colombia Anncol, agencia que denuncia constantemente las atrocidades a las que se somete a nuestros hermanos colombianos por parte de la fuerzas represivas estatales y para estatales. Por su parte Julián Conrado es miembro del Estado mayor de las FARC-EP, y conocido por ser uno de los impulsores del movimiento cultural revolucionario de esta fuerza.

Nuestro mayor repudio a la extradición de los compañeros por parte del Estado Bolivariano, nuestro apoyo internacionalista a las organizaciones venezolanas, algunos incluso dentro de partido gobernante, que repudian este hecho por parte de un gobierno que se dice socialista, se dice revolucionario pero que colabora con la persecución de luchadores dirigida desde la casa blanca en nuestra Indo America.

lunes, 25 de julio de 2011


Historia de nuestra clase: La caída de la dirección del P.R.T.

 

El lunes 19 de julio de 1976, a las 15:00 horas, aproximadamente, un grupo militar irrumpió en el departamento B, del segundo piso de una casa en la calle Venezuela 3145 de Villa Martelli. Caen en combate Benito Urteaga, Fernando Gertel, Ana Lanzilloto, Liliana Delfino y Roberto Santucho miembros de la dirección del Partido Revolucionario de los Trabajadores.

Hoy, cuando nos movilizamos contra el mismo régimen de explotación,  que el PRT enfrentó, debemos recuperar la memoria histórica y la búsqueda de la verdad, porque las actuales generaciones de trabajadores, estudiantes, campesinos, obreros e intelectuales tienen que construir un puente con este glorioso pasado. Levantando las banderas revolucionarias, corrigiendo errores e impulsando un fuerte movimiento unitario con el fin necesario de tomar el poder.

No homenajeamos a los hombres y mujeres del PRT, recordamos y defendemos sus ideales y su decisión de organización y combate. Decisión política que llevó a nuestros compañeros hasta el límite defendiendo la Revolución Socialista como único camino para ser libres.

Su lucha permanente contra los dueños del poder y sus aliados marcaron un camino. Ruta  indeleble que indefectiblemente nos llevará al triunfo revolucionario. Llevando la ideología marxista-leninista como un método y no como letra muerta, tomando la práctica del Che, el ejemplo de Vietnam, Cuba, Nicaragua, etc. La unidad de los revolucionarios era y es una necesidad fundamental, y esta era una práctica constante del PRT.

A lo largo de su historia participó e impulsó diferentes espacios de unidad. Abrazando las ideas del internacionalismo proletario, que muy bien nos enseño el Comandante Guevara, para romper las barreras fronterizas que nos impone la burguesía militó en la Junta Coordinadora Revolucionaria, relacionándose con partidos de Uruguay: Tupamaros, Chile: MIR, Bolivia: ELN, que formaban parte de las guerras de liberación en América y el mundo. A su vez, en el plano local, el PRT se esforzó  por mejorar las relaciones políticas con otras organizaciones en argentina: PC, Montoneros, FAR, FAP, OCPO, entre tantas otras. La norma fue trabajar rompiendo las barreras del sectarismo para unificar posiciones de acción común entre las diversas tendencias políticas.

Asimismo, entendió que la lucha de clases es la lucha de masas, y que no existe vanguardia revolucionaria sin inserción real en el pueblo trabajador. Su participación activa en las distintas puebladas y conflictos de la década del 60 y 70 dan muestra de ello: Cordobazo, vivorazo, Rosariazo, Villazo, Rodrigazo, etc. Frente a la necesidad de la inserción en el seno de la clase trabajadora, estableció sólidos vínculos con destacados militantes políticos y sindicales que no justamente pertenecían a la organización como Raimundo Ongaro, Armando Jaime, René Salamanca, Mariano Pujadas y sobre todo con Agustín Tosco, junto al trabajo cotidiano de los cientos de activistas y delegados miembros de la organización. Fomentó la creación del Movimiento Sindical de Base –MSB-  como una expresión propia de los trabajadores, y el FAS –Frente Anticapitalista por el Socialismo, como un espacio amplio que unificara las voluntades de las miles organizaciones que se subían al tren de la Revolución.

Por ultimo la construcción de un partido de cuadros necesito la formación de una escuela donde poder formar a los compañeros para que asimilen científicamente la teoría revolucionaria. Pero, como dijimos mas arriba, la teoría guevarista no es letra muerta, sino que es la teoría de la praxis, y es en esa practica que se fueron agudizando las contradicciones entre el campo popular y los dueños del poder. Por esto que, consecuentemente con sus posiciones revolucionarias, forjó un ejército del pueblo: ERP, formado por compañeros concientes que dejaron su vida por la defensa de los intereses de nuestra clase.

Unidad en la lucha fue y es la manera de llegar a las más amplias masas llevando las ideas de la Revolución.

Hoy que se avivan viejos discursos populistas, de equidad, desarrollo y justicia social, no son más que viejas mentiras que una y otra vez nos quieren hacer creer. Como planteaba el PRT la burguesía local en su conjunto es incapaz de luchar por la liquidación de los padecimientos de nuestra patria. El peronismo, ayer como hoy, es  la expresión de la burguesía nativa y la alianza de clases. Sostener la teoría de que será este sector privilegiado, aliado y socio del imperialismo, quien guiará la suerte de nuestro pueblo es una mentira que el kirchnerismo y sus aliados que quieren hacernos tragar, eliminando la posibilidad de la construcción independiente del pueblo, la teoría revolucionaria y la necesidad de la toma del poder.

Mario Roberto Santucho, secretario general del PRT-ERP, siempre estuvo lejos del oportunismo, del sectarismo, nunca rehuyó la lucha política, la discusión fraterna, defendió el compañerismo, la humildad como doctrina y la construcción del partido de cuadros y de combate. De esta manera forjó, a nuestro entender, la mayor experiencia revolucionaria en la argentina.

palabras previas


Pasó un nuevo aniversario de la semana de los apagones en Libertador General San Martín, Jujuy, pero este aniversario no fue solo de recuerdo, sino que la memoria de lucha de nuestra clase se hizo nuevamente presente.

Para el mes de julio los trabajadores del Sindicato Empleados y Obreros del Ingenio Ledesma realizaron un paro de 72 horas con un acatamiento del 90% del campo y de la fábrica, en función de la falta de avances en las negociaciones y las negativas de respuestas del ingenio Ledesma por las condiciones de trabajo y por el reclamo salarial. La familia Blaquier dueña de la empresa se enriqueció históricamente a costas de la esclavización de sus trabajadores, el robo  de tierra a las comunidades originarias y la contaminación intensa. Hoy lo sigue haciendo con total impunidad y bajo la venia del gobierno. Los compañeros del ingenio revelan que en “la última paritaria teníamos el salario más bajo del país en materia azucarera".

Los trabajadores y pobladores de Libertador General San Martín, más conocido como Ledesma por la influencia de la empresa en la localidad, son presos del feudo Blaquier que, como mencionamos más arriba, por estas fechas recuerda la noche del apagón, cuando en una semana de cortes de luz nocturnos, del 20 al 27 de julio de 1976, los militares secuestraran alrededor de 400 personas con móviles prestados por el ingenio con el objeto de romper con la organización obrera existente en la zona.

Las condiciones de trabajo siguen siendo inhumanas, los vecinos del ingenio padecen enfermedades por el método de producción de la fábrica, hoy como ayer los compañeros se organizan no para recordar el pasado sino para construir su futuro.

En este marco el padecimientos de los vecinos es inmenso, la falta de políticas publicas que controlen a la empresa, que generen bienestar a nuestra clase, que regulen el genocidio permanente de este monstruo del norte se hace carne cada día.

Para la última semana del mes de julio cerca de mil familias cansadas de esperar una respuesta ante la crisis habitacional decidieron tomar solo 15 de las más de 160mil hectáreas que tiene Ledesma. La respuesta no tardó en llegar y los dueños del poder demostraron una vez más como defienden sus intereses, como utilizan al aparato estatal y para estatal para borrar con sangre y fuego cualquier intento de nuestra clase que no les convenga.

El poder que ejerce es real, y una vez mas queda claro donde reside el poder en este sistema, que función cumplen las fuerzas de seguridad y que rol ocupan los títeres de los poderes públicos.

Ahora las acusaciones son cruzadas, unos dicen que es una campaña contra el kirchnerismo, otros tratan de sacar rédito para estar mejor parados frente al resto de los comicios que falta. Pero todos y cada uno de estos argumentos dan asco, por su obsecuencia, por su oportunismo, por su falta de humanidad. Varios son los muertos que dejo esta contraofensiva, fuerte es el daño que se provocó y una vez más la sangre la puso nuestra clase, una vez más nos tratan de engañar con mentiras mientras solo nos reparten miseria, una vez más debemos redoblar nuestro compromiso, reforzar nuestra organización porque nuestro enemigo es poderoso pero NUNCA invencible. Esto es lo que nos esta demostrando el pueblo jujeño que, lejos de irse a la casa frente al terror y extorsión que trataron de imponer desde las fuerzas represivas y funcionarios gubernamentales, forzó la entrega de viviendas que hacia años estaban sin entregar, presionó por la expropiación de las 45 hectáreas de Ledesma, puso negro sobre blanco el rol que ocupa Barrionuevo, que hoy se viste de progresista, pero antes del conflicto desoyó sistemáticamente la necesidad de tierras y viviendas para la familias más empobrecida y, que a su vez, estaba gestionando marcha la entrega de miles de hectáreas fiscales al ingenio.

Nuevamente queda claro que la participación activa de nuestro pueblo, la organización y lucha por nuestras necesidades, por nuestro futuro es la salida que debemos darnos como clase.

 

produccion azúcar, papel, frutas, jugos cítricos, carne, cereales; factura 2.500 millones de pesos anuales y explota 7.400 personas.

martes, 26 de abril de 2011

NUEVO ANIVERSARIO DEL ASESINATO DE KOSTEKI Y SANTILLAN

¡Contra el genocidio patronal


La estación Avellaneda fue el escenario donde se ejecutó un nuevo acto genocida por parte del brazo armado de la clase dominante. Kosteki y Santillán eran los hombres del pueblo que dejaron su vida en la lucha cotidiana en las barriadas. Su asesinato no fue casual, la vida es el precio que paga el pueblo por sus ideas y acciones, frente a una minoría que intentará, como siempre, aplastar cualquier expresión popular ajena a sus intereses.

Hoy vivimos un falso antagonismo entre los golpistas (oposición) y la democracia (oficialismo), sin embargo ambos fueron cómplices en la masacre de los compañeros, ambos son parte y fieles representantes de la patronal que nos explota, hambrea y reprime para garantizar sus beneficios. Ambos forman parte de la argentina de los derechos humanos que criminaliza la protesta, demoniza la juventud y persigue a los que luchamos.

¿Hasta cuando la clase trabajadora pagará con la vida el derecho de una vida digna?

Hoy como hace 9 años la lucha sigue siendo la misma. La necesidad de organizarnos para enfrentar las injusticias, para arrancar nuevas conquistas, para forjar a nuestra clase en la tarea cotidiana que construirá, al calor de las luchas, nuestra herramienta de organización para derribar de una vez y para siempre este injusto sistema. Porque lo único que, como trabajadores, nos hace fuerte es nuestra organización, porque la clase dominante y SU Estado buscarán reprimir, encarcelar y matar a quienes nos opongamos a esta falsa democracia: de nada debemos depender sino de nosotros mismos.


Organización obrera y popular!

viernes, 25 de marzo de 2011


HOMENAJE AL CHE

 

Arribaron a la playa en un barco 80 hombres,

Con esperanza de cobre y sus ojos de metralla.

Los esperaba el canalla, 12 tan solo quedaron,

En la sierra se internaron y dieron su grito al viento

Y en ese mismo momento los pueblos se despertaron

Y allá en la sierra pelearon junto con los campesinos,

También peleó un argentino como si fuera cubano

Che Guevara era el hermano, Che Guevara el guerrillero

Él siempre era el primero guiando a su caravana,

Entraron un día a la Habana, un 1ero de enero.

Cuando empezó la guerrilla apenas sabía un poco,

Era el argentino loco, amasado con arcilla

Mas el entra a las villas con el uniforme a cuestas,

Con el fusil en la diestra gritando siempre adelante

Y lo hicieron comandante allá por Sierra Maestra….

arte


Graffitis: arte, expresión y libertad.

Un medio de expresión de lucha de casi dos siglos en nuestra tierra, que hoy es muy utilizado y muchas veces se lo intenta de vaciar de contenido.

Un nuevo numero nos vuelve a encontrar, un nuevo arte intentaremos mostrar.

Protagonistas de las voces vivas sobre piedras, ladrillos y más de una vez grandes decoradores de callejones, asfaltos y hasta encima de monumentos; el graffiti es parte de nuestra expresión popular.

Colores, formas, matices, diferentes tipografías, frases, consignas, imágenes y un escenario que no se alquila, no se contrata, no se negocia.

Portador en una gran mayoría del descontento sobre diferencias y luchas sociales, el graffiti llega a nuestro país a mediados del SXIX, como forma de protesta por aquellos grupos extranjeros que sufrían la dominación. Entre 1880 y 1890, no era extraño encontrar en las paredes porteñas este símbolo de agitación con consignas anarquistas, socialistas y comunistas arrastradas por los inmigrantes politizados que venían de Europa.

Con el crecimiento de ésta voz de protesta, es José María Ramos Mejía, quien le adjudica el nombre de “prensa gratuita”. Sus reiterados actos pasaron a ser legítimos dentro del país, demostrando su gran creciente principalmente en la ciudad de Buenos Aires a principios del SXX.

Es entonces, en estos mismos años, que el graffiti comparte su escenario con el conocido “filete porteño”, técnica traída por artistas italianos, que sólo expresaba refranes anónimos y cortos.

Con el paso de los años y los gobiernos, el pueblo consolida su manifestación en los hechos que acontecían, y mediante varias investigaciones entra la posibilidad de que la masacre a los obreros en Plaza Lorea el 1º de mayo de 1909, la de huelguistas de los talleres Vasena en enero de 1919, durante la “Semana Trágica”, o las ejecuciones de trabajadores rurales en la Patagonia a cargo de tropas del ejército en 1921 y 1922, hayan tenido su condena desde los muros de nuestra ciudad, como en efecto lo tuvieron desde la prensa partidaria.

El graffiti comienza entonces, a volverse una expresión de carácter político-ideológico, y tomado desde las autoridades como actos de vandalismo razón por la que, sin dudas, pasa a la clandestinidad.

La noche cómplice, la luna guía mientras el sol espía. Tarros llenos de barro y brochas eran las herramientas testigos de nuestra manifestación, para que un amanecer traiga nuevamente la voz de nuestro pueblo. Claro está, que para los ojos de la policía era un acto subversivo.

Ya en los años 30 y 40, con el surgimiento del mimeógrafo aparece el panfleto, “supuesto” estabilizador del nivel de consigna en los muros pensando que además sería quien desplace al graffiti. Pero esta gran evolución de la época no pudo reemplazar lo que la tiza y el carbón daban a nuestra viva expresión.

Lo que sí fue evolucionando dentro de esta expresión, fueron sus elementos ya que por los años 50 se utilizaba brea y alquitrán diluidos en querosén o gas oil, blanqueando anteriormente con cal la superficie  a pintar, como actualmente lo hacemos muchas de las veces, para poder resaltar aun mejor el texto y por supuesto, haciéndolas en el menor tiempo posible para que ningún botón dorado logre vernos.

Tanto la llamada “década infame” (1930-40) como la época posterior al derrocamiento del gobierno constitucional peronista, cuando se proscribió esa identidad política (1955-1973), fueron dos escenarios en los que la expresión de las demandas sociales avanzó sobre las paredes. En éste último período hubo breves paréntesis democráticos que favorecieron cierta legalización condicionada a esta actividad, pero las prohibiciones sucesivas y la creciente represión a las protestas populares mediante declaraciones de estado de sitio o aplicación de la ley marcial sólo consiguieron radicalizar las consignas y transformar a la “pintada” en una tarea fundamental de la militancia política.

El aerosol aparece en el año ´69 siendo un gran agilizador de la tarea. Las consignas expresadas dejaron de tener un tinte anónimo, cuando se escribía parte de los cantos populares de las manifestaciones pertenecientes a diferentes organizaciones.

Su nivel de seguridad para poder realizarlos, fue aún más riguroso durante la dictadura. Con la llegada del sistema democrático en 1983, el graffiti se encaminaba por consignas directamente relacionada con los derechos humanos y el reclamo de la liberación de los detenidos-desaparecidos.

También se los utilizaba para marcar territorio de algún grupo de la ciudad como modo de recuperar el espacio urbano, luego del paso de la dictadura. Así como también seguidores de grupos musicales dejaban frases alegóricas o filosóficas firmando con el nombre de su grupo.

En los años siguientes el graffiti siguió expresando los descontentos del pueblo hacia el Estado, y aún más hacia un Estado privatizador. En los 90 y catalogado como el arte hip-hop, las pintadas tenían mayor color, tags, y tipografía estilizada sobre las paredes de la ciudad.

Resaltando que luego del 2001, el país con más énfasis salió nuevamente a darle mayor expresión a sus consignas.

Acompañando al graffiti, el esténcil es la técnica que logra en menor tiempo dejar plasmada la cara de algún referente. ¿Quien acaso no ha visto la cara del Che en alguna pared, hasta pasadas las fronteras?

En la actualidad hay grupos especializados en realizar muchísimos murales a la luz del día, y hasta surgen cursos y talleres en donde se dicta esta técnica y luego salen a colorear alguna pared de la ciudad.

El rojo y negro sigue siendo nuestro color por excelencia, la cal, el ferrite la brocha y algún viejo pincel, son nuestras herramientas. Las marcas que todavía tenemos nos hacen seguir siendo amigos de la noche muchas de las veces, y el calor del sol muchas otras nos hace de seguridad. Tenemos mucho para decir, tenemos mucho para expresar y transmitir. No tenemos formación artística, no somos muralistas ni pintores, somos parte del pueblo que tiene la misma fuerza y más que aquel del SXIX.

Seguiremos entonces, porque construimos nuestra historia, porque la calle es el patio de nuestra casa, porque hay compañeros que se quedaron sin voz y porque seguimos creyendo que el cambio es posible.

-¿Está linda ésta pared no, cuando venimos?... ¡Hasta el próximo número!